Política/Actualidad
Arranca en Caracas la tercera ronda de diálogo entre el chavismo y el sector de Dinorah Figuera, sin María Corina Machado ni Edmundo González
Jorge Rodríguez vuelve a sentarse frente a una delegación opositora en un hotel caraqueño, a puerta cerrada y solo con fotógrafos. Washington empuja hacia elecciones; el país sigue esperando una fecha.
El chavismo y un sector de la oposición venezolana inician este miércoles 14 de octubre en Caracas el tercer ciclo del diálogo impulsado por Estados Unidos. La cita quedó pautada para las 3:00 de la tarde en un hotel de la capital, con acceso solo para fotógrafos: el mismo formato hermético de las dos rondas anteriores.
El eje de esta etapa son las garantías políticas y civiles que, según las partes, deberían sentar las bases de un eventual proceso electoral. No hay fecha de elecciones ni plazo tentativo, y tampoco está claro cuánto durará esta ronda. Las dos primeras se extendieron alrededor de una semana.
Quién se sienta y quién no
La delegación opositora la encabeza la exdiputada Dinorah Figuera. Del lado del chavismo, la vocería la lleva Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la interina.
María Corina Machado y Edmundo González Urrutia no participan en la mesa. Ambos permanecen fuera del país y han dicho que siguen el proceso con atención. Lo que hoy se sienta frente al chavismo es, por tanto, un sector de la oposición, distinto de la conducción que encabezan Machado y González Urrutia.
Lo que ya pasó por la mesa
La primera ronda, en agosto, abordó la reforma del sistema de justicia —incluida la renovación total del Tribunal Supremo de Justicia, señalado de servir al poder— y la recuperación de activos venezolanos en el exterior, como el oro retenido en Inglaterra. La segunda, en septiembre, tocó la libertad de expresión, con el levantamiento del bloqueo a portales web, muchos de ellos de noticias. Días después, la interina pidió a la Asamblea reformar la llamada «ley contra el odio», que organizaciones de derechos humanos denuncian como herramienta para perseguir opositores.
Lo que dicen
El martes, Figuera publicó una foto con su equipo y un mensaje breve: «Preparando la agenda garantías políticas y civiles, mesa de diálogo». El viernes pasado, tras recibirla en Washington, el secretario de Estado Marco Rubio «instó a continuar avanzando en materia de libertades políticas y reforma electoral, lo que sentaría las bases para elecciones libres, justas y creíbles en Venezuela», según el Departamento de Estado. Rubio elogió además el «valiente liderazgo» de Figuera y celebró «los progresos tangibles alcanzados» en las dos primeras rondas.
La lectura de ÁCENTARIO
Garantías políticas sin calendario electoral son promesas al aire. El interinato sigue administrando los tiempos, el formato a puerta cerrada y la agenda, mientras la líder que concentra el respaldo mayoritario de los venezolanos sigue afuera, mirando desde lejos. Cualquier acuerdo que salga de ese hotel tendrá que pasar una sola prueba: si abre el camino a elecciones libres, con fecha y con María Corina Machado en la boleta, o si apenas le compra más tiempo al chavismo.