Política/Actualidad
¿Cae Granko? Washington lo quiere ante su justicia, según Alandete
El corresponsal de ABC en la Casa Blanca asegura que sus fuentes añaden al jefe de Asuntos Especiales de la DGCIM, señalado por torturas, a las entregas pendientes. Ni el Departamento de Justicia ni el interinato lo han confirmado.
El periodista David Alandete, corresponsal del diario español ABC en la Casa Blanca, aseguró este lunes que el coronel Alexander Granko Arteaga, jefe de la Dirección de Asuntos Especiales de la DGCIM y uno de los oficiales más señalados por torturas en Venezuela, figura entre los nombres cuya entrega busca Washington. Ni el Departamento de Justicia, ni la Casa Blanca, ni el interinato lo han confirmado.
La información aparece en la carta semanal que Alandete envía a los suscriptores de ABC, en un apartado titulado «Entregas pendientes». Tras recordar que ABC y Bloomberg informaron la semana pasada de que Washington prepara la entrega de Tareck El Aissami, el periodista escribe: «Mis fuentes añaden otro nombre: Alexander Granko Arteaga, responsable de operaciones especiales de la DGCIM, al que una fuente identifica como uno de los tres conspiradores anónimos de la nueva imputación contra Maduro y Cilia Flores».
Esa imputación es la acusación sustitutiva que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York hizo pública el 8 de octubre y en la que Maduro y Flores enfrentan por primera vez un cargo de conspiración para cometer tortura. El documento describe a tres co-conspiradores sin nombre, CC-1, CC-2 y CC-3. Del tercero dice que «ordenó personalmente y participó en la tortura de civiles y militares, incluidos ciudadanos estadounidenses». Varios periodistas venezolanos, entre ellos César Batiz, director de El Pitazo, ya habían apuntado a Granko como el candidato más probable para CC-3, aunque Batiz calificó la coincidencia de «moderada-alta, pero no definitiva». El Departamento de Justicia no ha revelado ninguna identidad.
En la misma carta, Alandete afirma, citando a una fuente, que Maikel Moreno, expresidente del Tribunal Supremo de Justicia, «estaría ya bajo algún tipo de régimen de detención».
Lo que sí está documentado sobre Granko es extenso. El Departamento del Tesoro lo sancionó el 19 de julio de 2019, semanas después de la muerte bajo custodia del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, y la Unión Europea hizo lo mismo en septiembre de ese año. La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU concluyó en 2020 y en 2022 que había «motivos razonables para creer» en su responsabilidad por torturas cometidas por personal bajo su mando, y recomendó a la Corte Penal Internacional investigar esos hechos. También se le sitúa en la dirección del operativo de El Junquito de 2018, en el que murió el exinspector Óscar Pérez.
Una eventual entrega no sería sencilla. La Constitución venezolana prohíbe extraditar a nacionales, y el diario colombiano El Tiempo publicó, citando información de agencias de inteligencia, que Granko estaría alternando entre Venezuela y el departamento colombiano de Arauca, bajo protección del ELN. Ese dato tampoco ha sido confirmado oficialmente.
Según ABC, desde febrero Washington ha presentado al interinato listas de personas de interés para su justicia, y ya fueron trasladados a Estados Unidos Alex Saab y su socio Álvaro Pulido. Hasta ahora, sin embargo, la única fuente que coloca a Granko en esa lista es Alandete.