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Cuando Venezuela recibió a los peruanos: la migración que hoy se invirtió

De los Andes al Caribe: miles de peruanos encontraron en Venezuela trabajo y refugio entre los años 50 y 2000. Los censos registran de unos 21.000 a 35.823 nacidos en Perú en Venezuela entre 1981 y 2001. Hoy más de un millón de venezolanos viven en Perú.

Redacción · lunes, 12 de octubre de 2026 · 6 min de lectura

Cuando Venezuela recibió a los peruanos: la migración que hoy se invirtió
La esquina de San Francisco, en el centro de Caracas, en 1970, durante los años en que Venezuela recibía a miles de inmigrantes, entre ellos peruanos. · Foto: Veronidae / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0

Hubo un tiempo en que el camino iba en sentido contrario. Durante las décadas de 1970 y 1980, miles de peruanos dejaron su país y encontraron en Venezuela trabajo, comunidad y, para muchos, una segunda patria. Hoy son más de un millón los venezolanos que, empujados por el chavismo, buscan en Perú lo que aquellos peruanos encontraron en Caracas.

Una comunidad que creció censo tras censo

Según tabulaciones de la OCEI y el INE reproducidas por la Revista Venezolana de Análisis de Coyuntura, en 1981 vivían en Venezuela alrededor de 21.000 personas nacidas en Perú, el 2% de la población extranjera. En 1990 eran 28.267 y en 2001 llegaban a 35.823, el 3,5% de los extranjeros del país. La cifra de 1981 es aproximada por un problema en la digitalización del dato original.

De acuerdo con el estudio de Alvarado y Cornieles Perret publicado por Sures, a comienzos de los años noventa Venezuela era el primer destino regional de la emigración peruana; a partir de 1995 ese lugar pasó a Argentina y Chile. En 2013, el entonces embajador peruano Luis Raygada calculó que unos 150.000 peruanos vivían en Venezuela, entre 40.000 y 90.000 de ellos en situación irregular, según declaraciones recogidas por Efe y El Nacional.

La Venezuela petrolera llamaba

El boom petrolero iniciado en 1973 produjo una gran oleada migratoria hacia Venezuela, según recoge Sin Permiso. Durante el V Plan de la Nación (1976-1980), los proyectos del Estado podían sumar entre 900.000 y un millón de trabajadores a un mercado laboral de 3,7 millones de personas activas, y el gobierno creó el Programa de Recursos Humanos para reclutar mano de obra extranjera.

Venezuela mantenía desde 1945 una política descrita como de puertas abiertas y, tras ratificar su participación en la OIM en 1976, ejecutó un Programa de Migración Selectiva. En 1981, el 7,4% de la población del país había nacido en el exterior, según el estudio publicado por Sures.

Huían de la crisis y del terror

Del otro lado, el Perú atravesaba años durísimos. A finales de los ochenta confluyeron la hiperinflación y la violencia política. Sendero Luminoso inició su lucha armada el 17 de mayo de 1980, y el conflicto dejó alrededor de 70.000 muertos y desaparecidos. La literatura académica, recogida en SciELO Colombia, identifica la crisis económica y la violencia como impulsores de la salida de peruanos hacia nuevos destinos. Mendoza y Miranda, en la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, señalan que las salidas hacia Venezuela fueron importantes en los años setenta y ochenta.

La bonanza venezolana tuvo su punto de quiebre con la devaluación del viernes negro de 1983, cuando el saldo migratorio del país se volvió negativo, y con la crisis que desembocó en el Caracazo de 1989.

Cómo fueron recibidos

La experiencia no fue uniforme. En los años cincuenta, mientras el régimen de Marcos Pérez Jiménez promovía la inmigración europea, colombianos, peruanos, ecuatorianos y antillanos eran estigmatizados, según fuentes académicas citadas en la investigación. La apertura y el reclutamiento de los setenta ampliaron después las vías de entrada.

En la vida cotidiana, muchos recuerdan la acogida. "El venezolano fue muy receptivo y colaborador; desde el principio me tendieron la mano", contó en 2019 Gisela García, chef peruana entrevistada en Caracas para la crónica "La Caraqueñidad Peruana", de La Guía de Caracas. En ese mismo trabajo, Elisa Chávez de Martínez resumió: "Aquí me recibieron bien", y Mayra Rojas expresó su agradecimiento por la receptividad y el cariño de los venezolanos.

Años después llegó también la regularización. Perú y Venezuela firmaron en 2012 un acuerdo de regularización migratoria, publicado en Gaceta Oficial en 2013, que podía beneficiar hasta a 90.000 peruanos en situación irregular inscritos en el censo de extranjeros. El embajador Raygada lo presentó como el reconocimiento de que no existen "seres humanos ilegales".

Trabajo, sazón y fe

Según Raygada, la mayoría de los peruanos se asentó en Caracas y trabajó en el comercio informal, la industria textil y la construcción. Su huella en la mesa venezolana quedó en lugares como el Mercado Cooperativa Alameda de Perú, que en 2019 celebró 25 años de ferias dominicales junto a la estación Colegio de Ingenieros, con ceviche, lomo saltado, causa y chicha morada.

La fe también viajó con ellos. En Caracas, la Hermandad del Señor de los Milagros mantiene la procesión de octubre desde la iglesia Santa Rosa de Lima, en Quebrada Honda, según ACI Prensa. En Valencia, la Asociación Civil Señor de los Milagros de Carabobo organizó en 2023 una misa y procesión en la Basílica Catedral de Nuestra Señora del Socorro, con participación consular peruana, informó la Cancillería del Perú.

Algunos dejaron una huella imborrable. El actor Roberto Moll, nacido en Lima en 1948, entró en 1977 al grupo Rajatabla, se nacionalizó venezolano en los años ochenta y brilló en RCTV en Cristal, Abigaíl, Por estas calles y Kassandra, según Radio Nacional del Perú. La lingüista Martha Hildebrandt enseñó en la Universidad Central de Venezuela entre 1953 y 1961, dirigió la Sección de Lingüística Indígena del Ministerio de Justicia y recibió la Orden Cultural Andrés Bello, según su biografía oficial del Congreso del Perú.

"Las dos son mi patria"

"Las dos son mi patria: Perú y Venezuela", dijo Elisa Chávez de Martínez tras 40 años en Venezuela. La frase resume la historia de una generación que llegó con poco y encontró un lugar.

El flujo se invirtió

Hoy la historia corre en sentido contrario. Naciones Unidas estimó en diciembre de 2024 que más de 1,6 millones de migrantes y refugiados venezolanos viven en Perú. Un estudio de 2025 de la Universidad del Pacífico y Ayuda en Acción considera esa cifra sobreestimada y propone entre 1,1 y 1,2 millones; en esa investigación, el 55% dijo querer regresar a Venezuela, el 29% quedarse en Perú y el 16% migrar a otro país. En abril de 2025, Migraciones del Perú registraba 551.700 venezolanos en situación regular, el 76,2% de los extranjeros regulares del país.

Los venezolanos también aportan. La OIM calculó que migrantes y refugiados venezolanos sumarían unos 530 millones de dólares a la economía peruana en 2024, equivalentes al 1,35% de los ingresos fiscales, y que el 96,1% de su gasto se queda en el país.

En Perú hubo quien recordó aquella hospitalidad. "Antes ustedes nos abrieron las puertas para que los peruanos vayamos a trabajar. No es solo una cuestión de reciprocidad, es una señal de hermandad", dijo en 2017 el entonces ministro del Interior, Carlos Basombrío, al entregar los primeros Permisos Temporales de Permanencia a venezolanos, según ICN Diario. Ese mismo año, el superintendente de Migraciones, Eduardo Sevilla, recordó que muchos peruanos habían ido a Venezuela en los años setenta.

La idea de una deuda de gratitud no es unánime: hay voces, como la del columnista Fernando Rodríguez, que la rechazan. Pero los testimonios de quienes llegaron a Caracas hace décadas cuentan una historia de puertas abiertas, la misma que hoy esperan encontrar los venezolanos que huyeron del chavismo.

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