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EE. UU. sanciona al banco estatal cubano BICSA por prestar servicios a un banco iraní
Rubio acusa a La Habana de operar como «plataforma» de Irán y de grupos terroristas. El canciller cubano responde que el banco es «absolutamente legítimo»: la dictadura castrista pierde otra válvula financiera.
Estados Unidos sancionó este jueves 15 de octubre al Banco Internacional de Comercio S.A. (BICSA), una entidad estatal cubana, por haber prestado servicios al banco iraní Karafarin al menos desde 2022. El Departamento de Estado lo designó bajo la Orden Ejecutiva 14404 por operar en el sector financiero de la economía cubana, en coordinación con un paquete del Departamento del Tesoro contra las redes financieras de Irán, según el comunicado oficial del Tesoro. Karafarin está sancionado por Washington desde 2020, recordó el diario The National.
Al anunciar la medida, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Cuba de «operar como una plataforma para actores maliciosos y grupos terroristas —incluida la República Islámica de Irán, el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo— con el fin de atacar a Estados Unidos», según la traducción de EFE. Rubio añadió que Washington seguirá identificando y desmantelando los vínculos financieros y de seguridad de Cuba con Irán y otros Estados hostiles, informó The National.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, resumió el paquete contra Irán, que incluye un banco de Irak y dos bancos offshore iraníes: «La soga se aprieta alrededor de la economía de Irán, y ni siquiera sus supuestos aliados pueden salvarla».
Qué cambia
Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), las personas estadounidenses ya tenían prohibido operar con BICSA sin autorización. Los bancos y empresas extranjeros tienen hasta el 14 de noviembre de 2026 para liquidar sus operaciones con la entidad sin ser objeto de sanciones; después quedarán expuestos.
La respuesta de La Habana
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, respondió en redes que BICSA es «un banco absolutamente legítimo y cuyas transacciones en Cuba y en el mundo son también absolutamente legítimas». Calificó la medida como «una demostración del empeño criminal de aplicar al máximo el castigo colectivo contra el pueblo de Cuba», según EFE.
El contexto
Trump firmó el 1 de mayo la Orden Ejecutiva 14404, que amplió las sanciones contra Cuba e introdujo medidas secundarias contra empresas extranjeras en sectores como energía, minería, defensa, seguridad y servicios financieros. Desde entonces, según EFE, ha habido una decena de rondas de sanciones que alcanzaron al conglomerado militar Gaesa —que según expertos independientes controla más del 40 % del PIB cubano—, a entidades financieras vinculadas como Rafin y el Banco Financiero Internacional, al gobernante Miguel Díaz-Canel y a familiares de los Castro. Según cifras oficiales, la economía cubana se contrajo más de 15 % entre 2020 y 2025.
La lectura de ÁCENTARIO
La Habana fue durante años el sostén político del chavismo. Con Maduro preso en Nueva York, la dictadura castrista se queda cada vez más sola, y ahora sin una de sus ventanillas hacia Teherán. Lo que el régimen llama «castigo colectivo» es, en realidad, el precio de haber convertido una isla en refugio de tiranías.