Salud y Belleza/Actualidad
El «genoma promedio»: casi un millón de genomas muestran que llevar variantes «patogénicas» no es sinónimo de enfermedad
Un estudio liderado por la Universidad de Exeter, publicado en Genome Medicine, analizó cerca de 900.000 genomas completos para definir qué es normal en la variación genética humana y ayudar a interpretar las pruebas de ADN.
Un retrato del genoma típico
El equipo, liderado por la profesora Caroline Wright, de la Universidad de Exeter, analizó 490.541 participantes del UK Biobank y 414.830 del programa estadounidense All of Us, con seis grupos de ascendencia genética inferida. El trabajo, publicado el 22 de octubre de 2026 en Genome Medicine con el título «The average individual genome: a survey of nearly 1 million whole-genome sequences» —y también presentado en la reunión anual de la American Society of Human Genetics—, halló que el genoma de una persona típica difiere de la secuencia de referencia en entre 4,3 y 5,3 millones de sitios, de los cuales solo el 1,5 % son raros. Unas 10.000 de esas variantes alteran secuencias de genes, con efectos que van de la intolerancia a la lactosa a la respuesta a los medicamentos, aunque la mayoría son biológicamente neutras.
Variantes «patogénicas» sin enfermedad
Lo más relevante para quienes se hacen una prueba genética: cada persona porta entre una y tres variantes raras que la base de datos ClinVar clasifica como «patogénicas» o «probablemente patogénicas», pero en su mayoría son heterocigotas en genes de enfermedades recesivas —es decir, solo una de las dos copias del gen lleva la variante—, lo que equivale a ser portador sano. Además, cada genoma contiene unas 50 variantes raras de significado clínico incierto. «Cuando la palabra 'patogénico' aparece en un informe genético, el lector puede interpretarlo fácilmente como una predicción de enfermedad», advierten los autores; su estudio ofrece un marco de referencia para contextualizar esos hallazgos. El análisis de puntajes de riesgo poligénico para 28 condiciones comunes —diabetes, enfermedad cardiovascular, esquizofrenia— mostró que la mayoría de las personas quedaría clasificada como de alto riesgo genético en unas tres, sin que eso signifique que vayan a enfermar.
Matices y ascendencia
El estudio también encontró que las personas con ascendencia africana portan en promedio un millón de variantes más que otros grupos, en parte porque el genoma de referencia se construyó sobre todo con personas de ascendencia europea. Y que cada persona hereda unas 63 mutaciones «nuevas» no presentes en sus padres, la mayoría en el esperma del padre, a un ritmo de unas 1,2 más por cada año de edad paterna. Los autores reconocen que la participación está sesgada hacia el origen europeo occidental y que se necesitan datos de poblaciones más diversas. La investigación fue apoyada por el Medical Research Council, Wellcome y el centro de investigación biomédica NIHR de Exeter.