Economía/Actualidad
El Tesoro de EE. UU. deja a Venezuela fuera de su lista de vigilancia de inversiones sensibles porque el régimen de Maduro «ya no existe»
La propuesta de reglamento de la Ley COINS solo cubre a China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba. El Tesoro advierte que algunas inversiones en entidades venezolanas podrían seguir bajo control, y la norma todavía no es definitiva: recibe comentarios hasta el 7 de diciembre.
Washington movió otra ficha con Venezuela, esta vez en el terreno de las inversiones. El Departamento del Tesoro publicó este jueves 22 de octubre la propuesta de reglamento de la Ley Integral de Seguridad Nacional sobre Inversiones en el Exterior, conocida como Ley COINS, que el Congreso aprobó en diciembre de 2025 dentro de la ley de presupuesto de defensa. Esa ley obliga a empresas y ciudadanos estadounidenses a notificar ciertas inversiones en tecnologías sensibles, y les prohíbe otras, cuando se hacen en «países de preocupación». En la lista del Congreso estaban China, Cuba, Irán, Corea del Norte, Rusia y «Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro Moros».
Por qué queda fuera
El propio Tesoro lo explica en el documento y en su hoja de preguntas frecuentes: ese régimen «ya no existe». Recuerda que el 5 de marzo de 2026 Estados Unidos reconoció a la interina, Delcy Rodríguez, como jefa de Estado y que su gobierno no es el de Maduro. Por eso, concluye, Venezuela no encaja hoy en la definición de país de preocupación. Reuters, que adelantó la noticia, resumió que la lista ya no incluye a Venezuela. El subsecretario Chris Pilkerton le explicó a la agencia que el objetivo es poder vigilar y, llegado el caso, prohibir las inversiones que pongan en riesgo la seguridad nacional.
El detalle técnico importa. La ley sigue nombrando a Venezuela «bajo el régimen de Maduro», y el reglamento copia esa definición. Lo que cambia es la lectura del Tesoro: con el interinato, esa condición no se cumple.
Lo que no cambia
No es un cheque en blanco. El Tesoro les pide a los inversionistas que revisen con cuidado si la norma alcanza sus operaciones con entidades venezolanas, porque podría aplicarse a ciertas inversiones aun fuera de un país de preocupación. Tampoco es una regla final: se reciben comentarios hasta el 7 de diciembre. Y este programa es distinto del régimen de sanciones de la OFAC, que el documento no toca.
Los sectores vigilados son semiconductores y microelectrónica, inteligencia artificial, tecnologías cuánticas, supercomputación, sistemas hipersónicos y, como novedad, biotecnología. Como Venezuela no tiene una industria relevante en esas áreas, el cambio pesa más como señal que por el dinero que pueda mover de inmediato. Lo que sí cambia es la compañía: el país deja de aparecer al lado de China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Cuba en una lista de adversarios tecnológicos de Washington.
Banca y Negocios y Finanzas Digital reseñaron la decisión a partir del despacho de Reuters, y las cifras y fechas coinciden con los documentos del Tesoro. La medida se suma a otras señales de normalización desde la captura de Maduro en enero, aunque la oposición sigue esperando de Washington lo mismo que pide en la calle: una fecha electoral.