Sociedad y Diáspora/Actualidad
El tránsito irregular por Colombia cayó 37,7% en 2026, pero uno de cada cinco migrantes era un niño
La Defensoría del Pueblo contó 77.563 personas entre enero y septiembre, 98,9% venezolanas, y unos 16.000 menores; pide no bajar la atención humanitaria aunque el flujo se reduzca.
Menos gente en las rutas, pero la misma urgencia. Colombia registró 77.563 personas en tránsito irregular durante los primeros nueve meses de 2026, una caída de 37,7% frente a las 124.442 del mismo período de 2025, según el informe de movilidad humana de la Defensoría del Pueblo divulgado el 30 de octubre. La gran mayoría, el 98,9%, eran venezolanos: 76.688 personas. El resto se repartió entre ciudadanos de Ecuador, República Dominicana y Perú.
Los principales puntos de ingreso fueron Ecuador, con el 48,7% de los registros; Venezuela, con el 43,9%, y Panamá, con el 6,9%. En el sur del país, los departamentos de Nariño y Putumayo concentraron 69.322 registros, de los cuales el 99,8% correspondió a ciudadanos venezolanos que transitan por la zona, según el reporte técnico de Migración Colombia que acompaña el balance de la Defensoría. La frontera con Panamá, además, registró 5.380 detecciones en 2026, una reducción de 69% respecto al año anterior en ese trayecto estratégico.
Los niños en la ruta
El dato que la Defensoría puso en primer plano no es la caída, sino quiénes siguen caminando. Los menores representaron alrededor del 21% de quienes transitaron de manera irregular por Colombia entre enero y septiembre, una proporción equivalente a unos 16.000 niños, niñas y adolescentes. El informe identificó además movimientos en dirección contraria a la ruta tradicional hacia el norte: cerca de mil niños y niñas cruzaron desde Panamá hacia Colombia como parte del flujo de regreso, personas que desistieron de continuar su recorrido hacia los países del norte.
La Defensoría relacionó la transformación de estos movimientos con el endurecimiento de las políticas migratorias en los países del norte del continente, el aumento de las deportaciones y el fortalecimiento de los flujos de retorno. Por eso pidió mantener la acogida humanitaria, incluso cuando las cifras generales registran una reducción, y fortalecer la recepción, el acompañamiento y la atención de los colombianos deportados desde Estados Unidos, Chile y España.
Otra emergencia dentro de Colombia
El documento también examinó una problemática distinta de la migración internacional: el desplazamiento interno. Según el balance, el conflicto armado afectó a casi 25.000 personas mediante desplazamientos forzados durante 2026, y se reportaron 73 episodios de confinamiento que restringieron la movilidad de unas 85.000 personas, principalmente en Chocó, Cauca y Putumayo. La institución atribuyó un impacto importante en esta crisis a las acciones de las disidencias de las antiguas FARC, el Ejército de Liberación Nacional y el Clan del Golfo. La conclusión de la Defensoría es clara: que el tránsito baje no significa que la necesidad de protección baje con él, y mucho menos cuando uno de cada cinco rostros en la ruta es el de un niño.