Economía/Actualidad
Exdiputados de la AN de 2015 piden llevar la autonomía del BCV a la mesa de diálogo para frenar la inflación
'Cada vez que el Estado necesita dinero, acude a la emisión inorgánica', denunció Elías Matta. Con el dólar oficial en 879 bolívares y una inflación interanual de 465 %, el Banco Central sigue al servicio del interinato y no del bolsillo de los venezolanos.
La maquinita de imprimir bolívares llegó a la mesa de diálogo. La fracción Democracia Parlamentaria, integrada por los exdiputados de la Asamblea Nacional de 2015 Elías Matta, William Barrientos y Héctor Vargas, entregó a Dinorah Figuera, jefa de la delegación opositora en las conversaciones con el chavismo, un documento para incluir la autonomía del Banco Central de Venezuela en la agenda de negociación.
La propuesta, reseñada este jueves 15 de octubre por El Pitazo, Contrapunto y 2001, se apoya en el artículo 318 de la Constitución, que asigna al BCV la función de garantizar la estabilidad de la moneda. «Durante los últimos años, el Banco Central de Venezuela sufrió varias reformas que le quitaron su autonomía», dijo Matta. «Cada vez que el Estado necesita dinero, acude a la emisión inorgánica, lo que disipa el sueldo de los venezolanos y destruye su poder adquisitivo».
Los proponentes plantean restituir el marco legal y la independencia operativa del instituto emisor, y fijar compromisos en la mesa para frenar el financiamiento del gasto público con dinero sin respaldo.
Figuera, acompañada por Desiree Barboza, Ramón López, Elimar Díaz, Julio César Moreno y el subsecretario Marco Bozo, recibió el texto y se comprometió a evaluarlo. «Contar con una moneda fuerte y revitalizada es un objetivo prioritario para garantizar el valor del salario del venezolano, y la autonomía del Banco Central de Venezuela resulta fundamental para generar riqueza, estabilidad económica, social y de convivencia», afirmó.
No es un pedido abstracto. El BCV fijó este jueves el dólar oficial en 879,1225 bolívares. Al cierre de septiembre estaba en 859,06, tras subir 188,14 % en nueve meses. La inflación de septiembre fue de 8,4 % mensual, según el propio BCV; la acumulada del año llega a 225,3 % y la interanual a 465,5 %, según cálculos de Bloomberg Línea con cifras oficiales. Mientras tanto, el salario mínimo sigue congelado en 130 bolívares.
El planteamiento choca con el discurso del interinato. En Bangkok, el vicepresidente sectorial de Economía, Calixto Ortega, dijo ante las reuniones del FMI y el Banco Mundial que la dolarización «no es la respuesta» y que el país busca fortalecer su moneda y llegar a una inflación de dos dígitos «más temprano que tarde», según Reuters. Pero no habló de devolverle al BCV la independencia que el chavismo le quitó.
El tercer ciclo de diálogo arrancó el 14 de octubre en Caracas. Según la hoja informativa del Departamento de Estado citada por El Pitazo, se centra en la renovación del TSJ y en garantías para que los partidos participen en elecciones libres. La economía no figura en la agenda oficial.
Defender la moneda es defender el salario. Un banco central que imprime a la orden de Miraflores es un impuesto escondido que pagan los más pobres. Si la mesa quiere resultados que se sientan en la calle, tiene que empezar por cerrar la maquinita.