Sociedad y Diáspora/Actualidad
Familia venezolana exige justicia tras el asesinato de niña de 7 años en Chicago
Eddimar Paola Hernández, de origen venezolano, murió tras ser apuñalada varias veces en la espalda por Shavon Gayden en el vecindario de Chatham.
Una niña de 7 años de una familia venezolana fue asesinada en Chicago en un ataque sin provocación previa. El hecho ocurrió alrededor del mediodía del sábado en la cuadra 8600 de South Cottage Grove Avenue, en el vecindario de East Chatham.
Eddimar Paola Hernández caminaba de la mano con su hermana mayor cuando Shavon Gayden, de 48 años, la apuñaló varias veces en la espalda. La agresión fue descrita como aleatoria y sin relación anterior entre las personas involucradas. La niña fue trasladada al Comer Children's Hospital, donde falleció a la 1:01 p.m.
Testigos redujeron a Gayden con cables de arranque hasta la llegada de la policía. Chicago Police Department la acusó de asesinato en primer grado y la hospitalizó por sus propias heridas. El móvil del ataque sigue sin determinarse.
La madre de la niña, Estefany Hernández, declaró que la muerte de su hija no puede quedar impune. Su padrastro, Pedro Izquierdo, participó en una vigilia celebrada el domingo en memoria de la menor.
Informes policiales indican que Gayden tenía una condena de 2023 por agredir a un conductor de autobús de la CTA, por la que recibió dos años de libertad condicional. Posteriormente violó los términos de la condicional, incluyendo un incidente con trabajadores de un refugio, y contaba con una orden de arresto activa desde febrero de 2025.
La concejal Michelle Harris mencionó una altercación previa de Gayden en una tienda de teléfonos inalámbricos del área. Una pariente de Gayden, Kina Wallace, afirmó que la familia había buscado ayuda de salud mental para ella y señaló fallas en el sistema; esta versión corresponde únicamente a la declaración de la pariente.
Estefany Hernández y Pedro Izquierdo exigen que se esclarezca el caso y se aplique justicia. Gayden enfrenta cargos graves mientras las autoridades investigan el ataque y su historial previo. La familia venezolana, residente en Chicago, ha pedido que el crimen no quede sin castigo.




