Tecnología/Actualidad
La Fuerza Espacial de EE. UU. revela que bloqueó satélites para proteger la operación que capturó a Maduro
Con sistemas como Meadowlands, los 'guardianes' de la Misión Delta 3 tendieron una burbuja electromagnética alrededor de las tropas que fueron por el dictador. Después tuvieron 72 horas para empacar rumbo a Irán.
La captura de Nicolás Maduro también se libró en el espectro electromagnético. La Fuerza Espacial de Estados Unidos usó sistemas de guerra electrónica para interferir comunicaciones satelitales y crear una «burbuja protectora» alrededor de las fuerzas que participaron en la operación de enero en Caracas, según un reportaje de The Wall Street Journal publicado este miércoles 14 de octubre y recogido por El Nacional, The Jerusalem Post y la cadena surcoreana SBS.
El diario visitó la Base Peterson de la Fuerza Espacial, en Colorado, sede de la Misión Delta 3, la unidad encargada de la guerra electromagnética espacial. Allí le mostraron parte del arsenal y le permitieron grabarlo. La pieza central es Meadowlands, un sistema terrestre que satura con señales de radio las frecuencias de satélites enemigos de reconocimiento, comunicaciones y navegación. No los destruye: corta su enlace con las estaciones en tierra mientras dura la interferencia.
A su lado trabaja Bounty Hunter, un equipo defensivo que rastrea el espectro, detecta interferencias contra satélites estadounidenses y ubica su origen. Según el WSJ, ambos operan en un esquema de «explorador y tirador»: uno localiza la amenaza y los mandos deciden cómo neutralizarla. La Fuerza Espacial también aceleró el despliegue del Remote Modular Terminal, un sistema más compacto que cabe en un contenedor y se instala con rapidez en cualquier teatro de operaciones.
El testimonio más directo es el del sargento Joshua Lomax. Su equipo interfirió satélites para blindar a las fuerzas que capturaron a Maduro. Al terminar recibió la orden de salir hacia Medio Oriente, donde Estados Unidos operaba contra Irán. «Fueron 72 horas para empacar el equipo, inspeccionarlo, cargarlo en el avión y partir», relató. En destino tuvieron unas 96 horas para instalar los sistemas y ponerlos a funcionar. «Fue increíblemente intenso», dijo.
El comandante de la Misión Delta 3, coronel Angelo Fernández, reconoció ante el diario que la unidad ha usado sus sistemas «en teatros de operaciones alrededor del mundo», y citó la captura de Maduro, según SBS. El teniente general Gregory Gagnon resumió la doctrina: «Aquello que nunca se ve es increíblemente importante en la guerra». Si Estados Unidos domina el espectro, explicó, mantiene conectados sus satélites, barcos y aviones y, al mismo tiempo, puede perturbar la capacidad del adversario.
Las reseñas del reportaje no precisan qué satélites fueron interferidos ni a quién pertenecían, y los militares consultados mantienen en reserva dónde están desplegados hoy estos equipos. Tampoco detallan cómo se integró la interferencia con el resto de la operación.
Lo que sí deja claro es el tamaño de la brecha. Durante años, el chavismo usó la tecnología para vigilar, censurar y bloquear a su propio pueblo. Cuando llegó la hora de la verdad, la operación que se llevó al dictador ya controlaba un terreno que nadie ve y donde el régimen no tuvo respuesta.