Salud y Belleza/Actualidad
La legalización del cannabis recreativo se asocia a más ingresos por infarto e insuficiencia cardíaca, según un estudio en EE. UU.
Un análisis de más de 50 millones de registros hospitalarios, publicado en BMJ Open, encontró que los ingresos por fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca e infarto crecieron más rápido tras la legalización en el oeste del país.
El estudio
La legalización del cannabis recreativo en Estados Unidos está asociada a un aumento de los ingresos hospitalarios por enfermedades cardiovasculares. Así lo concluye un análisis realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston y publicado en la revista de acceso abierto BMJ Open, que revisó más de 50 millones de registros de altas hospitalarias entre 2012 y 2018.
Los investigadores usaron los datos de la Muestra Nacional de Pacientes Hospitalizados (NIS), que cubre alrededor del 97 % de la población estadounidense, y se centraron en la región occidental del país —Alaska, Arizona, California, Colorado, Hawái, Idaho, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Utah, Washington y Wyoming— porque comenzó a legalizar el cannabis recreativo en enero de 2014, casi cinco años antes que otras regiones. Para 2018, más del 98 % de la población de esa región vivía en un estado con venta legal de cannabis o colindante con uno.
Lo que aumentó
Tras la entrada en vigor de las leyes, los ingresos hospitalarios crecieron más rápido en la región occidental que en las que no tenían la política: un poco más del 2 % anual más para la fibrilación auricular, casi un 4 % más para la insuficiencia cardíaca y un poco más del 3 % más para el infarto de miocardio, tras ajustar por factores potencialmente influyentes.
Antes de la legalización (2012-2013), esas tasas eran más bajas en el oeste que en el resto del país; después subieron con mayor rapidez. Los pacientes ingresados allí eran en promedio más jóvenes (51 frente a 55 años) y provenían con más frecuencia de códigos postales de mayores ingresos.
Límites y conclusiones
Los autores advierten que se trata de un estudio observacional y no puede probar una relación de causa y efecto: no fue posible analizar por estado, por método de consumo —fumado o comestible— ni vincular los ingresos con el consumo individual, y tampoco se consideraron las tendencias del mercado ilegal. Es, eso sí, el primer estudio que examina la relación entre la legalización y las hospitalizaciones cardiovasculares.
Los investigadores piden un enfoque prudente ante las leyes de legalización, acompañado de monitoreo de los resultados cardiovasculares, y abogan por facilitar la investigación científica sobre los efectos del cannabis en la salud.