Política/Actualidad
Los archivos del SEBIN ya estarían en manos de EE. UU.: lo que afirman Alandete y Placer y el silencio de Cabello
ABC sostiene que Washington ya usa expedientes de la inteligencia venezolana para filtrar solicitudes de entrada al país, y David Placer asegura que funcionarios estadounidenses supervisan operaciones del organismo. Los dos señalan a Diosdado Cabello como el hombre que abrió la puerta. Ni Washington ni Caracas lo han confirmado, y Cabello, que lleva dos semanas respondiéndole a Alandete en televis
El diario español ABC publicó este jueves una información que, de confirmarse, describiría un vuelco en el corazón del poder chavista: «EE. UU. accede ya a los ficheros secretos del chavismo y comienza a intervenir en el aparato represivo de Maduro». Su corresponsal, David Alandete, lo resumió así en su cuenta de X: «Estados Unidos ya tiene el control del SEBIN, y acceso a sus expedientes. Diosdado Cabello y los suyos han entregado las riendas de uno de los principales instrumentos de poder del chavismo».
Son dos afirmaciones distintas, sostenidas por dos periodistas distintos, y conviene no fundirlas en una sola. La de los expedientes es de Alandete. La del control operativo la formuló primero David Placer. En ninguna de las dos hay, hasta ahora, confirmación oficial.
Los expedientes, según ABC
Según el artículo de Alandete, autoridades estadounidenses tienen ya en su poder documentos que hasta este año estaban en manos de los servicios de inteligencia venezolanos, entre ellos el SEBIN, y los están utilizando para examinar las solicitudes de entrada al país.
La evidencia que describe el diario es concreta: un solicitante de 74 años al que, en el consulado de España en Madrid, le mostraron la copia escaneada de su antigua ficha de ingreso a las Fuerzas Armadas venezolanas, un papel que solo podía salir de los archivos del Estado venezolano. ABC afirma haber hablado con cuatro personas en situaciones similares.
Sobre cómo llegaron esos archivos a manos de Washington, el artículo cita fuentes anónimas en la capital estadounidense y lo atribuye a «una decisión del propio Diosdado Cabello», que buscaría mejorar su situación ante la justicia de EE. UU., donde está imputado por narcoterrorismo y por cuya captura se ofrece una recompensa de 25 millones de dólares. El diario no publica documentos del traspaso ni identifica a los funcionarios que lo describen, y añade que Washington «pretende intervenir también progresivamente» en la DGCIM, el organismo de contrainteligencia militar.
Placer lo dijo primero: la supervisión operativa
Dos días antes, el martes 20, el periodista venezolano David Placer había presentado la otra mitad de esta historia en su canal de YouTube, con este titular: «EXCLUSIVA: Funcionarios de EEUU ya controlan el Sebin (tras el traspaso de Diosdado)».
La tesis de Placer no es documental sino de mando: una comisión de organismos de seguridad e inteligencia de EE. UU. supervisaría buena parte de las operaciones del SEBIN, y sus mandos tendrían la orden de consultar con los supervisores estadounidenses los operativos sensibles, incluidas detenciones e investigaciones. En el Club de Prensa de NTN24 lo dijo con estas palabras: «creemos que la puerta la abrió el propio Diosdado Cabello». El propio ABC cita a Placer como respaldo de esa parte de su información.
Placer viene trazando esta línea desde principios de año: en febrero reportó el ingreso progresivo de agentes de inteligencia estadounidenses en dos fases, en marzo habló de agentes financieros operando en Venezuela y en mayo, de la preparación de oficinas permanentes de agencias de EE. UU. en Caracas.
El contraste: coinciden en Cabello, no en todo lo demás
Los dos relatos coinciden en lo esencial: el proceso sería gradual y negociado, no una toma brusca; los mandos del organismo estarían colaborando; y el autor de la apertura sería el propio Cabello, movido por su interés en negociar su futuro ante la justicia estadounidense.
Pero difieren en puntos que importan. Los expedientes son solo de Alandete: en la versión de Placer no hay entrega de archivos, sino supervisión de operaciones. Y el grado de avance no es el mismo: Placer habla en condicional, de algo que «habría comenzado» este mes de octubre y que abarca «buena parte» de las operaciones, mientras Alandete escribió en X que EE. UU. «ya tiene el control», aunque dentro de su propio artículo usa una fórmula más prudente y habla del «grado de penetración».
Hay además una advertencia de método: ABC cita a Placer, y buena parte de la prensa venezolana que recogió el tema reproduce las mismas declaraciones. Es decir, hay dos fuentes originarias que se citan entre sí, no una confirmación amplia e independiente. Al cierre de esta nota, ni el gobierno de EE. UU. ni el interinato han confirmado ni desmentido el punto concreto, y ninguna agencia internacional lo ha recogido con fuentes propias.
Dos semanas de choque con Cabello
El tercer protagonista de esta historia no ha dicho nada sobre el SEBIN, pero lleva dos semanas hablando de Alandete. El 7 de octubre, en su programa Con el Mazo Dando, Diosdado Cabello lo llamó «pseudo periodista», aseguró que María Corina Machado «solo ve a través de los ojos» del corresponsal y lo acusó de cobrar de «banqueros corruptos».
Alandete le respondió en X: «Dice Diosdado Cabello que en EE. UU. me tienen en la mira, y como periodista me atengo a los hechos: no es a mí, es a él». Y añadió: «Mi trabajo es preguntar e informar. Pagarme me pagan solo los medios para los que trabajo». Días después, el 12 de octubre, publicó en ABC que Cabello sería el «CC-1» de la acusación estadounidense y que excolaboradores suyos estarían ofreciendo información a Washington.
El miércoles 21, el choque subió de tono. Cabello apareció en su programa con varias hojas impresas en las manos: era la carta en la que Alandete había reportado unos 15 vuelos privados entre Venezuela y Turquía y la sospecha, reconocida por el propio periodista, de que pudieran mover fondos de Cabello. Cabello leyó en directo las salvedades del texto: «Son afirmaciones que no he podido corroborar de manera independiente. Tampoco existen por ahora pruebas documentales que vinculen esos vuelos con el traslado de fondos de Cabello». Y preguntó: «¿Y por qué me pones ahí entonces?». También dijo: «¡Él mismo se contradice!» y «Ese periodismo político vive de la especulación, de la mentira, del fake news, del engaño, porque eso es lo que les genera plata».
Alandete recogió el guante esa misma noche: «Diosdado Cabello ya lee mi newsletter. Y, por lo visto, también se la lee a los espectadores de su programa. Le agradezco la publicidad gratuita… Todos los lunes en su buzón. También en el de Diosdado».
Este jueves, el periodista le dejó un video de casi cinco minutos —«Tengo un mensaje para Diosdado»— y otro mensaje críptico: «Apure, Barinas y Monagas. Por ahí dice mi fuente que andan las bóvedas». Y anunció que su carta del lunes 26 contará cómo Cabello «ha terminado entregando toda la información que le han pedido».
Cabello, en cambio, dedicó su agenda pública del jueves a la marcha del Mes Rosa y no se refirió a la información del SEBIN. Su silencio, después de dos semanas de respuestas inmediatas, es también un dato. La próxima edición de Con el Mazo Dando es el miércoles 28.
El telón de fondo
Todo esto ocurre mientras Washington auspicia una mesa de diálogo con el interinato que ya va por su tercera ronda, tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Este mismo jueves, según EFE, la interina Delcy Rodríguez recibió en Miraflores a Jorge Rodríguez y a Dinorah Figuera, en una negociación donde EE. UU. defiende un cronograma «deliberado», sin fecha electoral a la vista.
El SEBIN, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, es el organismo de inteligencia civil del Estado venezolano, creado el 1 de junio de 2010 en sustitución de la antigua DISIP. Que sus archivos y sus operaciones estén hoy en el centro de una disputa entre dos periodistas, un diario español y el hombre fuerte del chavismo dice menos de lo que ya se sabe que de lo que está por verse: si Cabello responde el miércoles, y qué publica Alandete el lunes.