Salud y Belleza/Actualidad
Los niños negros tienen casi el triple de probabilidad de tener la forma inflamatoria más grave del asma
Un estudio de la Universidad de Virginia con 451 niños con asma grave que no respondía al tratamiento encontró que la inflamación de tipo 2 era mucho más frecuente en los niños negros, incluso al descontar el ingreso familiar, la calidad del aire y el barrio. Los autores proponen adelantar los análisis que identifican ese tipo de inflamación.
Detrás del asma que no se controla con los tratamientos habituales suele haber un motor concreto: la inflamación de tipo 2, una respuesta exagerada del sistema de defensas que mantiene las vías respiratorias inflamadas y provoca crisis frecuentes. Un estudio de la Universidad de Virginia, publicado en la revista The Journal of Allergy and Clinical Immunology: In Practice, examinó qué niños con asma grave presentan esa inflamación en su nivel alto —lo que los especialistas llaman T2-alta— y encontró un patrón claro: fue mucho más frecuente en los niños negros, por encima de lo que explican el dinero, el aire o el vecindario.
Los investigadores analizaron a 451 niños con asma grave que no respondía al tratamiento, atendidos en esa universidad entre 2011 y 2025. Todos habían pasado por una broncoscopia —una exploración de las vías respiratorias con una pequeña cámara— con lavado bronquial, porque los medicamentos habituales, incluidos los corticoides en dosis altas, no lograban controlarles la enfermedad. Se consideró inflamación T2-alta cuando el niño tenía niveles altos de eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco ligado a la alergia, en la sangre o en el líquido del lavado, junto con alergia demostrada a al menos una sustancia. De los 451 niños, 202 cumplían ese perfil.
Al ajustar los datos por ingreso familiar, calidad del aire y exposición al tráfico, residencia urbana y vulnerabilidad del vecindario, los niños negros resultaron casi tres veces más propensos que los niños blancos a tener inflamación T2-alta. Los autores observaron además que esa inflamación aparece temprano: más de un tercio de los niños ya la presentaba en edad preescolar y más de la mitad al llegar al jardín de infancia. Según la red Allergy & Asthma Network, entre el 50 % y el 70 % de las personas con asma tienen la forma impulsada por la inflamación de tipo 2.
«Esperamos que esto acabe con el mito de que los factores ambientales y sociales son los principales motores de la gravedad del asma», dijo el autor principal del estudio, W. Gerald Teague, neumólogo pediátrico de UVA Health. El equipo sostiene que los resultados apoyan adelantar los análisis que identifican el tipo de inflamación —de sangre y de alergias— en los niños cuyo asma cuesta controlar, para poder elegir terapias dirigidas contra ese mecanismo.
El estudio es transversal y observacional: describe una asociación en un grupo concreto de pacientes derivados a un centro especializado y no demuestra por sí solo la causa de la diferencia encontrada.