Política/Actualidad
Los obispos le marcan la pauta a la mesa: elecciones libres, un CNE imparcial, un TSJ independiente y el fin de las inhabilitaciones
La Conferencia Episcopal cerró su asamblea con una exhortación que describe un clima político que «continúa agravándose», salarios convertidos en bonos y un petróleo que no llega al bien común. Reconoce las excarcelaciones, pero advierte que falta mucho para restablecer los derechos ciudadanos.
Tres rondas de diálogo después, la Iglesia católica puso por escrito lo que la mesa todavía no ha entregado. Al cerrar este viernes 23 de octubre su CXXVI Asamblea Ordinaria Plenaria, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) publicó una exhortación pastoral que pide sin rodeos «elecciones libres y transparentes», con un Consejo Nacional Electoral «imparcial» y un Tribunal Supremo de Justicia «independiente», que garanticen el debido proceso, «el cese de las inhabilitaciones» y los derechos políticos de todos.
El documento, titulado «Señor, en tu luz vemos la luz», lo leyó el arzobispo de Mérida, Helizandro Terán, acompañado por obispos de Barinas y San Cristóbal. Su diagnóstico político es duro: «Comprobamos que continúa agravándose el clima político del país, marcado por la polarización, la falta de institucionalidad y la restricción de garantías democráticas», escriben los obispos, que piden recuperar «la vigencia plena de la Constitución».
Lo que la mesa no ha resuelto
La exhortación llega un día después de que miles de venezolanos salieran a la calle a pedir fecha para las presidenciales, y de que la interina acusara a quienes protestaban de querer «incendiar» el país. La mesa entre el interinato y la Asamblea Nacional de 2015 cerró su tercera ronda sin calendario electoral, el comité que postulará a los nuevos magistrados del TSJ apenas se juramentó el jueves y el cuarto ciclo está previsto del 11 al 15 de noviembre.
Los obispos también hablan de presos. Denuncian la «lentitud procesal con presos políticos, civiles y militares» y piden fortalecer las vicarías de derechos humanos para acompañar a las víctimas y a sus familias. Foro Penal contaba esta semana 322 presos políticos.
Un país que no cubre la canasta
En lo social, el texto describe salarios sustituidos por bonos, la «pulverización de las pensiones» y una mayoría que no cubre la canasta básica. Habla de una «trágica y profunda crisis estructural» en la educación, de hospitales sin insumos y del «gravísimo problema del sistema eléctrico». Y lanza una frase que apunta directo al modelo actual: «pese al "tutelaje económico", los ingresos por producción petrolera no han repercutido en el bien común del pueblo venezolano».
Las luces y lo que falta
La CEV reconoce avances: la liberación de presos políticos, que «debe continuar para que nadie esté detenido por pensar distinto», más libertad para los medios, menos alcabalas, «en muchas de las cuales se practicaba extorsiones», y la reactivación petrolera. Pero advierte que «todavía son muchas las acciones que se deben realizar para restablecer los derechos ciudadanos».
Entre sus propuestas, pide derogar las leyes que restringen a las ONG para que puedan atender a los damnificados de los terremotos, un acuerdo nacional y un pacto educativo. Al abrir la asamblea, el martes, el presidente de la CEV, Jesús González de Zárate, ya había dicho que las esperanzas que despertó el 3 de enero «se han ido diluyendo».