Tecnología/Actualidad
Microsoft abandona el mayor centro de datos de IA del Reino Unido por falta de electricidad
La firma retira el arriendo del proyecto de Nscale en Loughton (Essex), de 50 MW y unos 23.000 chips Nvidia. La conexión a la red, prometida para fin de 2026, se retrasa a la próxima década. Nscale dice que sigue con Microsoft en otros países.
La inteligencia artificial tropieza otra vez con un cable. Microsoft se retiró del acuerdo para alquilar toda la capacidad del centro de datos que Nscale planeaba en Loughton, Essex —presentado como el mayor proyecto de IA del Reino Unido—, porque la red eléctrica no entregará potencia a tiempo. Según The Telegraph, recogido por Mobile World Live, la conexión prevista para finales de 2026 se empuja hacia la década siguiente.
El plan era ambicioso: una inversión de unos 2.500 millones de libras, 50 megavatios reservados para Microsoft y un superordenador con cerca de 23.000 chips Nvidia GB300. Nscale, respaldada por Nvidia y con solicitud de salida a bolsa en Estados Unidos tras recaudar 3.400 millones en financiamiento previo, había nombrado a Microsoft y Anthropic como clientes clave en su prospecto. Un portavoz de Nscale dijo a Reuters que la relación con Microsoft «sigue siendo sólida y de largo plazo» y que el problema de la red en Londres «no afecta» contratos en Noruega, Portugal y Estados Unidos. Añadió que mantienen el compromiso con Loughton y exploran fuentes alternativas de energía.
El revés reabre dudas sobre las promesas británicas de atraer infraestructura de IA. En marzo, The Guardian había visitado el terreno y aún lo encontró como patio de andamios; Nscale respondió que compró el sitio en septiembre de 2025 y apuntaba a entregarlo en 2027. La escasez de potencia para centros de datos es ya un cuello de botella en varias economías avanzadas: más chips exigen más gigavatios, y las redes no crecen al ritmo de los anuncios.
La paradoja conecta con Venezuela. En Bruselas, economistas venezolanos argumentaron esta misma semana que sin subir la generación eléctrica no hay recuperación ni centros de datos posibles. En el Reino Unido, una potencia industrial tropieza con el mismo límite. Microsoft no publica un comunicado detallado en las crónicas; el vacío lo llenan Telegraph, Reuters y la prensa especializada. Para Londres, el mensaje es político: sin red, la «ambición de IA» queda en render. Para el resto del mundo, incluida Caracas, es un recordatorio de que la nueva economía digital se mide primero en megavatios firmes, no en titulares.