«No hay intención de mantener viva su memoria»: Maduro se difumina bajo la interina
BBC Mundo documenta el borrado simbólico y discursivo de Nicolás Maduro desde el 3 de enero. Delcy Rodríguez pasó de llamarlo «héroe rehén» a no nombrarlo en la ONU; las vallas de «Venezuela renace» sustituyen rostros. Promete elecciones sin fecha.
La foto del hotel Lotte New York Palace resume el giro. El 22 de septiembre, la interina Delcy Rodríguez y el presidente Donald Trump sonríen: ella hace la «V» de victoria; él levanta el pulgar. A 14 kilómetros, en una prisión de Brooklyn, está Nicolás Maduro, capturado el 3 de enero. Al día siguiente, Rodríguez habla ante la Asamblea General de la ONU —el primer discurso de un jefe de gobierno venezolano allí desde 2018— y no menciona a Maduro ni a Hugo Chávez. Sí agradece a Trump «por su disposición a tomar el camino de las relaciones diplomáticas y la cooperación».
BBC News Mundo reconstruye cómo esa omisión se volvió método. La periodista Valentina Gil midió para TalCual las menciones en Venezolana de Televisión: en enero, Rodríguez nombró a Maduro hasta 86 veces; en abril, apenas ocho, y ya no como rehén sino en clave administrativa. Phil Gunson, de International Crisis Group, resume el clima: «No se percibe intención activa de mantener viva la memoria de Maduro y Cilia Flores». Cuando habla de Estados Unidos, el tono oficial es positivo. EE.UU. sumó cargos de tortura contra la pareja; Caracas no salió a defenderlos en público.
Los símbolos acompañan al discurso. Una gigantografía de Maduro y Cilia frente a un centro comercial de Caracas fue retirada. En el Palacio de Justicia, las caras de Chávez y Bolívar en 3D dieron paso al lema «Venezuela renace». En las notas oficiales, «presidenta encargada» mutó a «presidenta», «mandataria nacional» o «jefa de Estado». Irina Troconis, de Cornell, lee el cambio de nomenclatura como anticipo: ir borrando «la necesidad de elecciones». En la ONU, Rodríguez dijo que «habrá elecciones» sin cuándo ni bajo qué reglas.
Hay purga de fichas maduristas y acomodo de leales. Alex Saab salió de Industria, fue detenido y entregado a EE.UU.; Vladimir Padrino dejó Defensa; Tarek William Saab dejó la Fiscalía; Laura Guerra dejó el BCV. Entran Héctor Rodríguez (Educación), Daniella Cabello (Turismo) y el comunicador Miguel Pérez Pirela. Maryhen Jiménez describe un «chavismo 3.0» con los mismos actores reordenados. Diosdado Cabello, en cambio, sigue diciendo «presidente Maduro» en Con el Mazo Dando; el hijo del preso, Nicolás Maduro Guerra, pide su liberación y respalda a la interina.
La oposición y Washington siguen usando a Maduro como símbolo —uno, del horror; el otro, del único «triunfo» capturable—. Mientras tanto, la interina promete urnas sin clavar un día en el calendario. El borrado de la memoria no sustituye la fecha electoral. Solo cambia el decorado mientras el poder permanece.