Economía/Actualidad
Precariedad y desconocimiento legal marcan el panorama laboral juvenil en Venezuela
Consultas a trabajadores jóvenes revelan vacíos sobre derechos laborales básicos frente a una brecha severa entre ingresos formales y costo de vida.

Según la fuente consultada, los jóvenes que ingresan al mercado de trabajo en Venezuela enfrentan condiciones de marcada precariedad combinadas con una extendida desinformación sobre la legislación que regula sus derechos fundamentales, de acuerdo con un reporte de investigación consultado. El informe documenta un desconocimiento pronunciado acerca de garantías consagradas en la legislación nacional, tales como la duración legal de las vacaciones, el cálculo de las prestaciones sociales, los límites de la jornada de trabajo diurna y los mecanismos de liquidación de haberes.
El relevamiento testimonial señala que diversos trabajadores jóvenes operan bajo supuestos alejados del marco legal vigente. Entre los aspectos consultados a empleados del sector servicios y comercio, se constató que varios estimaban el período de descanso anual remunerado en apenas siete días, en contraste con los quince días hábiles fijados formalmente por el artículo 190 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras. De igual manera, se evidenciaron distorsiones respecto a la jornada diurna máxima, fijada por la norma en 40 horas semanales frente a percepciones erróneas de 35 horas, así como una falta de comprensión sobre el período de prueba, que el reglamento extiende hasta por 90 días continuos.
Esta brecha formativa se agrava en un contexto donde los acuerdos contractuales formales suelen ser omitidos por los empleadores. Varios de los participantes en la consulta indicaron carecer de contratos formalizados por escrito, lo que obstaculiza la posibilidad práctica de exigir prestaciones sociales al término de la relación laboral y naturaliza esquemas de remuneración sin protección social.
La vulnerabilidad laboral responde a un entorno socioeconómico de profunda asimetría. Informes recabados durante 2025 reflejan que, mientras el empleo formal representa apenas un 50,2% frente a un 34,1% de actividad por cuenta propia e informal, estimaciones de firmas de análisis como PGA Group ubican el desempleo en el sector formal entre un 25% y un 30%. Asimismo, registros de Cendas-FVM sitúan el costo de la canasta básica familiar en 755,36 dólares mensuales, una cifra distante del salario mínimo de 130 bolívares y superior a los ingresos promedio documentados por la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida para el sector privado formal, calculados en 230 dólares, y por cuenta propia, en 171 dólares.
Entre las organizaciones que monitorean esta coyuntura destaca el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos, entidad no gubernamental creada en 1988 con mandato enfocado en la defensa de los derechos económicos, sociales y culturales en territorio venezolano. En el plano técnico y estadístico, la Encovi constituye una iniciativa académica coordinada desde 2014 por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello para subsanar los vacíos de información oficial.
