Política/Actualidad
PUD pide a EE.UU. acelerar un cronograma electoral en Venezuela
Roberto Enríquez, en entrevista con EFE, sostiene que sin gobierno legítimo la estabilización es 'una fantasía' y que la plataforma está lista con Machado como candidata
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) pidió una comunicación 'más dinámica' con Estados Unidos para persuadir a Washington de acelerar los cambios políticos en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Así lo dijo Roberto Enríquez, secretario ejecutivo pro tempore de la PUD y dirigente de Copei, en una entrevista con la agencia EFE recogida el 10 de octubre de 2026 por El Nacional y reediciones internacionales.
Enríquez vinculó el ritmo electoral con el plan estadounidense de tres fases —estabilización, recuperación y transición—. A su juicio, cuanto antes exista un cronograma y se celebren elecciones presidenciales, más 'sólido y robusto' será ese plan. En la entrevista lanzó una frase que resume su tesis: 'Creer que es posible una Venezuela estable y más aún recuperada sin un Gobierno legítimo, caramba, eso es una fantasía, y por eso nosotros creemos que el cronograma electoral presidencial debe ser lo más oportuno posible'.
El dirigente apuesta a que la Administración de Donald Trump comprenda que unas elecciones libres y justas generan un clima de confianza para los inversionistas. Señaló, además, que la PUD 'no es cualquier cosa': es el bloque que más votos obtuvo en los últimos comicios y el que respalda a María Corina Machado como candidata. 'La PUD está lista' con Machado, dijo, sin afirmar en ningún momento que la líder opositora haya regresado al país.
Un matiz político importa aquí. La PUD no forma parte directa del diálogo tutelado por Estados Unidos en el que sí participan, por otras vías, actores como Primero Justicia y Voluntad Popular a través de Dinorah Figuera. Figuera ha indicado que ese proceso incluirá la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que abre la puerta a comicios eventuales. Enríquez toma esa señal y la traduce en exigencia de calendario concreto.
Además del cronograma, el secretario ejecutivo pro tempore reclamó devolver los símbolos de los partidos intervenidos por el Tribunal Supremo de Justicia. Copei, el partido que preside, fue intervenido: el TSJ lo despojó de funciones y nombró una directiva alterna. En los últimos años, el máximo tribunal ha impuesto nuevas juntas a varias formaciones opositoras y a otras que se distanciaron del chavismo, como el Partido Comunista de Venezuela.
Enríquez enmarcó las elecciones en una lógica de reconciliación: garantías para todos, sin espíritu de venganza, y la liberación de los presos de conciencia. 'Reconciliar no puede ser impunidad, pero reconciliar sí pasa por el respeto, perdón, el acatamiento a la voluntad de la mayoría y el respeto a la minoría', añadió.
Lo que la entrevista deja en claro es una presión opositora sobre el calendario, no un anuncio de fecha. Washington no ha fijado día para los comicios. La PUD, desde fuera del diálogo tutelado, insiste en que estabilizar sin legitimidad electoral es, en palabras de Enríquez, una fantasía. El resto —CNE nuevo, partidos restituidos, candidata y garantías— forma la lista de condiciones que el bloque considera viables 'en un tiempo breve, cuando hay voluntad política'.





