Internacionales/Actualidad
Trump congela las sanciones contra Rusia que él mismo firmó y desata críticas de republicanos y demócratas
Una orden ejecutiva suspende la Ley Graham, aprobada por 86 votos contra 11 en el Senado, a días de su entrada en vigor. La Casa Blanca invoca el «interés nacional»; Zelenski dice que la medida «solo ayuda a los rusos».
Donald Trump puso en pausa el paquete de sanciones más duro aprobado por el Congreso contra la economía rusa, apenas un mes después de firmarlo. Lo hizo con una orden ejecutiva fechada el viernes 16 de octubre y publicada esa noche por la Casa Blanca, a pocos días de que las medidas empezaran a aplicarse.
La norma es la Ley Graham, bautizada en honor del senador republicano Lindsey Graham, fallecido en julio, que la había impulsado. Trump la promulgó el 18 de septiembre. Preveía aranceles de 500 % a los productos rusos y de 100 % a los productos de los cinco mayores compradores de crudo y gas rusos, si hacían nuevas compras desde el 18 de octubre, además de sanciones a personas y entidades ligadas al Kremlin. La cadena NBC recordó que esos compradores podrían incluir a China e India.
La orden mantiene esos aranceles en el papel, pero acto seguido renuncia a aplicarlos, junto con casi todas las sanciones de la ley. Trump certificó ante el Congreso que la exención responde a los «intereses nacionales de los Estados Unidos», sin explicar por qué en el texto. La pausa seguirá vigente hasta que el presidente o el secretario de Estado decidan otra cosa. Las sanciones contra Rusia vigentes antes de la ley no se tocan.
La reacción fue inmediata y cruzó los partidos. El senador republicano Thom Tillis la calificó de «más allá de la irresponsabilidad» y preguntó qué parte de cumplir una ley aprobada con 86 votos a favor y 11 en contra no entienden el presidente y sus asesores. Su colega John Cornyn escribió que «Lindsey estaría horrorizado». El republicano Ted Cruz dijo en Fox News que fue «un error» que «beneficia a Putin». Del lado demócrata, Richard Blumenthal sostuvo que las exenciones «no tienen nada que ver con nuestra seguridad nacional», sino con «congraciarse con Vladímir Putin».
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que levantar las sanciones es «un error» que «solo ayuda a los rusos» y lo describió como una «recompensa financiera» para Putin, según NBC.
El trasfondo es el precio del combustible. La semana pasada, Trump anunció un acuerdo con Putin para liberar cientos de miles de toneladas de diésel ruso al mercado, y el Tesoro autorizó su comercio e importación hasta el 7 de abril de 2027. Según NBC, el diésel se ha encarecido casi 70 % desde que empezó la guerra con Irán, en febrero, y faltan menos de tres semanas para las elecciones de medio término.
Según la agencia AP, la indignación en el Capitolio no se traduce por ahora en una respuesta rápida. El demócrata Gregory Meeks presentó el viernes un proyecto para anular la licencia del diésel ruso, con 16 copatrocinadores, informó Politico.