Sociedad y Diáspora/Actualidad
Ucranianos y sudaneses conservan el TPS «por ahora»; para los venezolanos, la protección ya se acabó
El Departamento de Seguridad Nacional mantuvo el amparo de más de 100.000 migrantes cuyo estatus vencía el lunes, sin dar plazos. Los venezolanos no tuvieron esa pausa: sus últimos permisos vencieron el 2 de octubre y su caso volvió al Noveno Circuito.
El gobierno de Donald Trump volvió a hacer con otros lo que no hizo con los venezolanos. El Estatus de Protección Temporal (TPS) de unos 101.000 ucranianos y 1.800 sudaneses vencía este lunes 19 de octubre, pero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que «conservan la protección» hasta que tome una decisión, que anunciará «en el momento apropiado», según la agencia AP y la cadena CBS News.
El DHS no dijo cuánto durará la pausa ni respondió si mantendrán los permisos de trabajo, aunque el TPS suele permitir trabajar mientras sigue vigente. Es la misma fórmula que aplicó en septiembre a casi 200.000 salvadoreños, cuyo estatus vencía el día 9 de ese mes.
Para Andrew Arthur, del Center for Immigration Studies, un centro de estudios que defiende reducir la inmigración, se trata en la práctica de una prórroga: «Es simplemente una extensión hasta que sea una terminación», dijo a AP. Recordó que Sudán y Ucrania viven conflictos armados.
Los venezolanos no corrieron esa suerte. Según CBS News, la administración ya revocó el TPS de más de un millón de inmigrantes de más de una docena de países, entre ellos Venezuela. En su caso, la entonces secretaria Kristi Noem determinó que el país ya no cumplía las condiciones del programa, según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). Los últimos documentos de trabajo, que seguían vigentes por orden de una corte de California, vencieron el 2 de octubre de 2026.
Tres días después, la Corte Suprema anuló el fallo que había declarado ilegal el fin del programa y devolvió el caso al Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, que no tiene plazo para decidir. La orden no reactivó el TPS ni prorrogó los permisos.
La Alianza Nacional del TPS, la organización que demandó en nombre de venezolanos y haitianos, reaccionó con dureza. «Los beneficiarios del TPS merecemos igualdad de derechos», dijo en un comunicado su coordinador, el salvadoreño José Palma. Y agregó que es «escandaloso» que la vida de esas familias quede trastocada por «una burocracia que no puede decidir de un día para otro cuán despiadada quiere ser». Para Palma, revocar el TPS ha sido «un desastre» para cientos de miles de inmigrantes, entre ellos los venezolanos.
Desde Hope for Ukraine, su director, Yuriy Boyechko, calificó el anuncio de «parches de último minuto» y pidió una vía hacia la residencia permanente.
El DHS no explicó por qué unos sí y otros no. Para cientos de miles de venezolanos, de Doral al resto de Estados Unidos, la pregunta es otra: cómo volver a un país donde Foro Penal todavía cuenta 322 presos políticos y donde nadie ha fijado la fecha de una elección presidencial.