Tecnología/Actualidad
Un agente de inteligencia artificial dirigió intrusiones en centros educativos de América Latina y África
Kaspersky documentó ataques de septiembre y octubre en los que el modelo elegía las herramientas y los comandos dentro de las redes víctimas, hasta comprometer cuentas de administrador de dominio en tres o cuatro días.
Investigadores de Kaspersky documentaron una campaña de intrusiones contra organizaciones del sector educativo en varios países de África y América Latina en la que un agente de inteligencia artificial dirigió buena parte del ataque dentro de las redes comprometidas. El informe, publicado el 2 de noviembre en Securelist, el portal de investigación de la empresa, la describe como una de las primeras descripciones públicas de un compromiso real en el que un modelo de lenguaje trabaja dentro de una intrusión.
La herramienta empleada es CyberStrikeAI, un marco de código abierto escrito en el lenguaje Go y creado para pruebas de penetración. Su arquitectura combina un servidor de comando y control con un modelo de lenguaje que planifica acciones, elige herramientas y genera comandos, mientras un implante instalado en el equipo víctima los ejecuta y devuelve los resultados. El modelo no vive en el equipo atacado ni llama a servicios como ChatGPT o Claude: toda la capa «inteligente» corre en el servidor de los atacantes.
En uno de los incidentes reconstruidos, un operador humano entró primero por un servidor SQL comprometido, reunió información básica y exploró la red durante casi un día, y luego guardó silencio unas dos semanas. Al retomar la actividad, desplegó el implante de CyberStrikeAI, que estableció persistencia y completó el reconocimiento local en dos minutos, y mapeó el dominio durante unas cinco horas. Tras otra pausa de varios días, la fase final —movimiento entre equipos, robo masivo de credenciales y exportación de bases de datos— tomó no más de una hora. Del despliegue del implante al compromiso de cuentas de administrador de dominio pasaron entre tres y cuatro días.
Los investigadores advierten que el cambio es cualitativo: hasta hace poco, los modelos se usaban sobre todo en la preparación del ataque, para redactar correos de engaño o buscar vulnerabilidades. Ahora, explican, la inteligencia artificial se mete en el núcleo de la operación y automatiza cada etapa, incluida la post-explotación, que tradicionalmente exigía el trabajo manual de un operador experimentado.
Kaspersky no identificó a las instituciones afectadas ni atribuyó la campaña a ningún grupo conocido. En los guiones aparecieron comentarios en chino, pero la empresa subraya que ese indicio no permite establecer la identidad ni la ubicación de los atacantes, ni confirmar que un mismo operador controlara toda la infraestructura. La firma recomienda vigilar el comportamiento en los equipos, supervisar el tráfico de red y mantener la monitorización fuera del horario laboral, porque las herramientas de detección sí pueden identificar las técnicas empleadas, aunque ya no compitan contra el horario de una persona sino contra una máquina.