Salud y Belleza/Actualidad
Una vacuna personalizada de ARNm reduce un 42 % el riesgo de que el melanoma reaparezca o cause la muerte
El ensayo INTerpath-001, de Merck y Moderna, combinó la vacuna intismeran con la inmunoterapia Keytruda en 1.137 pacientes operados de un melanoma de alto riesgo. Los datos completos se presentarán este sábado en el congreso europeo de oncología, en Madrid.
Una vacuna experimental contra el cáncer, fabricada a la medida de cada paciente con tecnología de ARN mensajero, redujo un 42 % el riesgo de que el melanoma reapareciera o de que el paciente muriera, al combinarse con una inmunoterapia ya aprobada. Así lo anunciaron este jueves Merck y Moderna, las dos compañías que desarrollan el tratamiento, al divulgar los resultados de su ensayo clínico de fase 3, el paso previo a solicitar la autorización de un medicamento.
El estudio, llamado INTerpath-001, reunió a 1.137 personas con melanoma cutáneo en estadios IIB a IV —las fases más avanzadas de este cáncer de piel— cuyo tumor ya había sido extirpado por completo con cirugía, según informaron las empresas. Una parte de los participantes recibió la vacuna, intismeran autogene, junto con Keytruda (pembrolizumab), y la otra solo Keytruda con un placebo. La vacuna se elabora a partir de las mutaciones concretas del tumor de cada paciente: su función es enseñar al sistema inmunitario a reconocerlas y a atacar las células que las portan. Keytruda, por su parte, ayuda a las defensas del cuerpo a actuar contra el cáncer.
A los dos años de seguimiento, el 82,2 % de quienes recibieron la combinación seguía libre de cáncer, frente al 70 % del grupo tratado solo con Keytruda. El riesgo de que la enfermedad se extendiera a otras partes del cuerpo —lo que los médicos llaman metástasis a distancia— o de muerte bajó un 38 %. «Esto es muy significativo desde el punto de vista estadístico. No es una casualidad», dijo a Reuters el doctor Hussein Tawbi, investigador del ensayo en el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas.
Las compañías precisaron que los datos de supervivencia global —cuánto viven en total los pacientes— todavía no están maduros y que, por ahora, solo se observa una tendencia favorable. Tampoco aparecieron problemas de seguridad nuevos: los efectos observados fueron los ya conocidos de ambos tratamientos. Los resultados completos se presentarán este sábado en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), en Madrid, y fueron aceptados para su publicación en la revista The New England Journal of Medicine.
La vacuna sigue siendo un tratamiento en investigación: aún no está aprobada ni disponible para el público. Merck y Moderna informaron de que conversan con las autoridades reguladoras sobre los próximos pasos y de que preparan la solicitud de autorización en Estados Unidos; la estimación de un posible lanzamiento en 2027 es una previsión de las propias empresas y depende de lo que decidan los reguladores.