Geopolítica/Actualidad
Cuba bate su récord de apagones: un incendio en la termoeléctrica de Santa Cruz deja sin luz al 75,5% de la isla en la hora pico
Sin el petróleo subsidiado del chavismo, la dictadura castrista culpa a Washington de un «castigo colectivo» mientras sus centrales de los años 60 y 70 se apagan una tras otra
Un incendio en la unidad 1 de la central termoeléctrica Ernesto Guevara de la Serna, en Santa Cruz del Norte, al este de La Habana, dejó este viernes 16 de octubre a Cuba ante el mayor apagón programado desde que se publican estadísticas. La Unión Eléctrica (UNE) informó de un «incendio de grandes proporciones» a las 6:55, hora local. El fuego fue controlado sin heridos y, según la agencia oficial ACN, se originó por una fuga de aceite en la parte frontal del rotor.
Las cifras oficiales son demoledoras. Para el pico de la tarde y la noche, la UNE previó una disponibilidad de apenas 740 megavatios frente a una demanda de 2.900. La afectación estimada, 2.190 megavatios, implica desconectar a la vez al 75,5% del país, la tasa más alta desde 2022, según EFE. El récord anterior, de 74%, se registró el 29 de julio.
El problema no es una sola planta. Otras ocho de las 16 unidades termoeléctricas de la isla están fuera de servicio por averías o mantenimiento. Juventud Rebelde, diario del propio régimen, enumera la Antonio Guiteras en Matanzas, la unidad 2 de Felton en Holguín y las unidades 3 y 6 de Renté en Santiago. La mayoría de esas centrales, que aportan el 40% de la generación, se construyeron en los años 60 y 70. Los cortes diarios superan las 20 horas en buena parte del territorio y en lo que va de año la isla ha sufrido ocho apagones generales, según el recuento de EFE.
El descontento se nota en la calle. En Cabañas, municipio de Mariel, vecinos protestaron la madrugada del miércoles por los cortes, la segunda protesta en menos de cuatro días, según un testimonio recogido por Infobae. Ese medio cita a la organización Cubalex, que documentó 766 protestas en 141 municipios durante el primer semestre.
La respuesta de La Habana es buscar culpables fuera. Tanieris Diéguez, segunda jefa de misión de la Embajada de Cuba en Washington, dijo a EFE que las restricciones petroleras de Estados Unidos son «un castigo colectivo» y que, pese a varios contactos, «realmente no vemos un progreso hacia un diálogo serio». También presumió: «¿Cómo podríamos haber aguantado más de diez meses sin combustible?».
Los hechos ayudan a entender ese «sin combustible». Desde la captura de Nicolás Maduro en enero se cortó el flujo histórico de petróleo subsidiado que Venezuela enviaba a la isla, y Washington ha endurecido las sanciones contra empresas estatales cubanas.
La lectura de ÁCENTARIO: durante más de dos décadas el chavismo mantuvo al castrismo con crudo venezolano mientras Venezuela se quedaba a oscuras. Sin esa transfusión, queda al desnudo un sistema eléctrico que la dictadura nunca modernizó. Culpar a Washington no enciende una sola bombilla en Santa Cruz ni en Cabañas.