Economía/Actualidad
El Seniat jubila las máquinas fiscales obligatorias y depura a 88.000 contribuyentes especiales desde el 1 de noviembre
La providencia 2026-00093 da 180 días, hasta el 19 de abril de 2027, para migrar a la facturación digital; la 2026-0099 sube los umbrales y deja el padrón especial en 44.000 contribuyentes.
Desde este 1 de noviembre, facturar en Venezuela ya no exige comprar una máquina fiscal. El Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) puso en vigor dos providencias: la 2026-00093, que convierte las máquinas fiscales en un instrumento estrictamente opcional, y la 2026-0099, que eleva los umbrales para ser contribuyente especial y saca del padrón a unos 88.000 contribuyentes.
El primer cambio tiene un número concreto detrás: cada equipo fiscal costaba más de 1.000 dólares, sin contar mantenimiento técnico ni inspecciones obligatorias, y ese gasto de entrada desaparece para quien abre un negocio nuevo. El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) calificó la medida como un «paso acertado hacia la simplificación» y «la reforma más estructural en los métodos de facturación fiscal de Venezuela en las últimas décadas».
Tres vías para facturar y 180 días de transición
La providencia abre el abanico de medios para emitir facturas: medios digitales o electrónicos, incluidos el portal web y la aplicación móvil de los canales gratuitos que ofrezca la Administración Tributaria; imprentas digitales y otros proveedores tecnológicos autorizados, con integración directa con el Seniat; y las máquinas fiscales autorizadas, que siguen siendo una alternativa válida.
El superintendente del Seniat, Román Maniglia, lo resumió en una publicación en X recogida por El Diario: «La decisión de contar o no con una máquina fiscal es ahora voluntad del comerciante y no un requisito obligatorio ante esta administración». El Seniat, además, planea una aplicación gratuita para emitir facturas electrónicas, que entraría en funcionamiento durante diciembre.
La transición no es inmediata: la providencia concede 180 días continuos, con vigencia plena el 19 de abril de 2027, cuando quedará derogada la providencia 2011-0071. Juan Korody, presidente de la Asociación Venezolana de Derecho Tributario, celebró ese plazo en Fedecámaras Radio.
El padrón especial se reduce de 132.000 a 44.000
El segundo cambio es la depuración del padrón de sujetos pasivos especiales, la categoría que imponía cargas adicionales como actuar como agentes de retención del IVA y del ISLR. La providencia 2026-0099, vigente desde el 1 de noviembre, fija umbrales mucho más altos: para las gerencias regionales, ingresos brutos anuales de 600.000 veces el tipo de cambio oficial de la moneda de mayor valor del Banco Central, y 50.000 veces para tributos mensuales; para la Región Capital, 3.000.000 de veces en ingresos anuales y 250.000 veces en ventas mensuales.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció el 21 de octubre que el gobierno redujo el padrón de más de 132.000 a 44.000, según sus declaraciones recogidas por El Diario. Los nuevos emprendimientos debidamente registrados no podrán ser calificados como especiales durante los tres años siguientes a su inscripción, y quedan excluidas las actividades de explotación primaria y los contribuyentes con menos de un año de operaciones.
Consecomercio, sin embargo, puso un matiz: el cese de la obligatoriedad no significa un relajamiento de la supervisión fiscal, sino su transformación hacia un modelo plenamente digitalizado, con obligaciones formales estrictas y transmisión inmediata de datos.