Economía/Actualidad
Penfold: las petroleras reinvierten en Venezuela, pero el capital fresco espera a que las reglas sean creíbles
El economista advierte que Chevron, NABEP y Eni usan los ingresos de sus propios campos mientras dudan de la sostenibilidad de la apertura, y que sin electricidad no habrá crecimiento petrolero.
Las petroleras que retomaron operaciones en Venezuela están invirtiendo, pero no están trayendo dinero nuevo. Esa es la distinción que trazó este viernes el economista Ricardo Penfold, exdirector gerente de Goldman Sachs Asset Management durante más de 20 años, en una entrevista con el Circuito Éxitos: las compañías reinvierten los recursos que generan sus propios campos, mientras mantienen cautela antes de comprometer capital fresco en el país. Chevron y NABEP son, según Penfold, los ejemplos más claros de esa dinámica, y Eni, con su proyecto en Junín 5, aparece con una reserva: el economista expresó dudas sobre identificarlo como un campo nuevo.
La estrategia, explicó Penfold, es gradual por diseño: comenzar por campos que ya cuentan con actividad y producción, y usar los ingresos que generan para seguir invirtiendo en esos mismos activos. El contraste es con los proyectos greenfield, las áreas nuevas que requieren una inyección considerable de capital para desarrollarse. A su juicio, las empresas esperarán a tener mayor claridad sobre la evolución de la apertura petrolera antes de comprometer recursos en ese tipo de iniciativas. «Ellos esperarán a ver cómo evoluciona todo el proceso de la apertura. ¿Es sostenible esta apertura petrolera? ¿Un cambio de gobierno va a llevar a cambiarla?», planteó.
La credibilidad como cuello de botella
Penfold considera que las debilidades institucionales de Venezuela dificultan la entrada de empresas extranjeras, y puso un ejemplo concreto: GE Vernova, cuyo director ejecutivo, Scott Strazik, afirmó que la empresa aún no había recibido el primer pago de Venezuela para efectuar la reparación de la red eléctrica del país. «Págame adelantado o no hago negocio contigo», resumió el economista al describir esa situación. A su juicio, los organismos multilaterales pueden contribuir a recuperar la confianza: destacó la importancia de que Venezuela reanude sus relaciones financieras con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF, y mencionó que la CAF estaría cerca de alcanzar un acuerdo con Qatar para saldar la deuda venezolana, que el país mantiene pendiente con ambos organismos.
El segundo cuello de botella es físico: la electricidad. «Sin electricidad no va a haber producción petrolera y el crecimiento va a tener una restricción muy importante», advirtió Penfold, quien considera que los ingresos derivados del petróleo podrían servir para financiar parte de la recuperación del sistema eléctrico. La advertencia conecta con el debate del día: la investigación de Reuters sobre NABEP señaló las mismas dudas de financiamiento e infraestructura, con miles de pozos inactivos y deudas con contratistas, que enfrían a los inversionistas. Mientras persistan las dudas sobre la continuidad de las reglas, anticipa Penfold, las compañías seguirán privilegiando la reinversión en campos que ya producen frente a proyectos que requieren desembolsos mucho mayores. La apertura petrolera venezolana, en su lectura, no está cerrada: está en período de prueba, y el capital nuevo llegará solo cuando las reglas demuestren que sobreviven a un cambio de gobierno.