Economía/Actualidad
EE. UU. crece 3,4 % en el tercer trimestre mientras la inflación sube a 3,6 % en septiembre
La economía estadounidense creció a una tasa anualizada de 3,4 % entre julio y septiembre, por encima de lo esperado, según la estimación anticipada de la Oficina de Análisis Económico. En el mismo informe, la inflación medida por el índice de precios del gasto en consumo personal subió a 3,6 % interanual en septiembre, desde 3,4 % en agosto, y la Reserva Federal mantuvo el miércoles su tasa en 3,
Estados Unidos cerró el tercer trimestre con más crecimiento del esperado y con la inflación volviendo a subir. La estimación anticipada de la Oficina de Análisis Económico, difundida este jueves, situó el crecimiento del producto interno bruto en 3,4 % a tasa anualizada entre julio y septiembre, por encima del 3,1 % que anticipaba el consenso y del 2,2 % del segundo trimestre. El mismo informe trajo el dato que más pesa en los bolsillos: el índice de precios del gasto en consumo personal, el PCE, subió 0,5 % en septiembre frente a agosto y 3,6 % en doce meses, desde 3,4 % en agosto.
Reuters atribuye buena parte del repunte mensual a la gasolina y a otros bienes, y recuerda que el dato estuvo en línea con lo que esperaban los economistas. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía por su volatilidad, subió 0,3 % en el mes y 3,1 % en el año, desde 3,0 % en agosto. Es decir, la presión sobre los precios no se limitó a la energía: los servicios también encarecieron, y el mercado leyó el informe como un argumento a favor de una subida de tasas en diciembre, con una probabilidad cercana a 84,6 % según la herramienta FedWatch de CME que cita Reuters.
La Fed, quieta un día antes
El miércoles, un día antes de conocerse estos datos, la Reserva Federal había dejado su tasa de referencia en el rango de 3,75 %-4,00 %, reconociendo que la inflación «sigue elevada». Su presidente, Kevin Warsh, advirtió a la prensa que «los precios de la energía y relacionados han vuelto a subir en las últimas semanas» y que el trabajo del banco central es evitar que esos aumentos relativos «se extiendan por toda la economía» y que las expectativas de inflación sigan ancladas.
La combinación de los dos datos dibuja un panorama incómodo para los hogares: la economía produce más, pero comprar cuesta más. Zacks, en su resumen de la mañana, señala que el gasto del consumidor subió en términos nominales, pero que el salto mensual de 0,5 % en los precios del PCE se comió casi todo ese aumento en términos reales. La misma nota recuerda que los ingresos después de impuestos, ajustados por inflación, bajaron de agosto a septiembre y apenas suben 1 % en un año.
Por qué importa fuera de EE. UU.
Para América Latina, el dato no es lejano: una Fed empujada a subir tasas en diciembre encarece el crédito en dólares y presiona a las monedas de la región. El informe es una estimación anticipada y la Oficina de Análisis Económico lo revisará en las próximas semanas, pero la foto de septiembre ya está: precios subiendo más rápido que en agosto y un banco central con la puerta abierta a endurecer en diciembre.