Economía/Actualidad
«No estoy lista para invertir ese fondo en Venezuela»: seis meses después, los US$1.000 millones de Adriana Cisneros siguen en dos tercios y a «un año» de distancia
En el Startup Venezuela Summit, la CEO del Grupo Cisneros dijo que el fondo Intrépida no se moverá sin seguridad jurídica, y que estima que en un año habrá «condiciones maduras». Es lo mismo que dijo en abril, cuando ya tenía dos tercios del capital y anunciaba que no habría inversión antes de doce meses.
El capital grande sigue mirando a Venezuela desde la puerta. Adriana Cisneros, CEO del Grupo Cisneros, fue clara esta semana en Caracas: «No estoy lista para invertir ese fondo en Venezuela». Se refería a Intrépida, un fondo de 1.000 millones de dólares con dinero estadounidense y de fondos soberanos, del que dice haber levantado cerca de dos tercios, más de 600 millones.
La empresaria habló en el Startup Venezuela Summit, que se celebró en Caracas del 21 al 23 de octubre, según recogieron Banca y Negocios y el medio especializado Ecosistema. Calcula que en un año las condiciones «estarán maduras» para empezar a invertir. Es una estimación suya, no un compromiso.
La misma respuesta que en abril
El calendario no es nuevo. El 16 de abril, en una transmisión de la Bolsa de Valores de Caracas que reseñó Bloomberg Línea, Cisneros ya decía que el fondo tenía asegurados dos tercios de su meta y que «no veremos inversión antes de un año». Seis meses después, la cifra recaudada es la misma y el plazo vuelve a ser de doce meses.
La razón la dio ella misma. «Aún queda trabajo por hacer y no desplegaremos capital hasta contar con el marco de certidumbre necesario», dijo, según Banca y Negocios. Los family offices latinoamericanos, explicó, preguntan por los tiempos políticos y por la seguridad jurídica.
Lo que preguntan, y lo que no, los inversionistas
Según la crónica de Ecosistema, Cisneros describió sin rodeos a sus posibles socios. Muchos family offices de Estados Unidos razonan así: «Si Trump dice que la cosa está bien en Venezuela, me da confianza». Los fondos soberanos «ni siquiera te preguntan del proceso democrático». Los latinoamericanos, en cambio, «sí son más cautelosos y sí hacen las preguntas», porque «lo han visto todo»: quieren saber cuándo vienen los cambios y cuándo llega la seguridad jurídica.
El fondo deja fuera el petróleo, el gas y la minería. «Mil millones no es nada en ese espacio», dijo. Le interesan los proyectos que mezclan infraestructura y tecnología, porque «no se trata de reparar infraestructura obsoleta, sino de saltar directamente a soluciones modernas». También el turismo de lujo y de baja densidad, con circuitos entre Los Roques, Canaima, los Andes y los llanos.
El mismo mensaje que Branson
La advertencia coincide con la que dejó Richard Branson en el mismo foro: el capital grande llegará después de las elecciones y con un Estado de derecho adecuado. El interinato habla de una apertura histórica, pero Venezuela sigue en el último lugar de 143 países en el índice de Estado de derecho del World Justice Project y no tiene fecha electoral. Mientras tanto, el fondo más visible de la diáspora empresarial sigue esperando.