Economía/Actualidad
Reuters: el megapacto petrolero de Trump con Venezuela choca con deudas, falta de personal y pozos por reparar
La agencia entrevistó a 15 trabajadores, contratistas, financistas y expertos: NABEP debe cuadruplicar su producción hasta más de un millón de barriles diarios, pero cerca del 80% de unos 4.000 pozos inactivos en Maracaibo requiere reparaciones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó el acuerdo petrolero con Venezuela como el mayor de la historia: 17 campos con unas reservas estimadas en 64.000 millones de barriles, entregados a una sola empresa, North American Blue Energy Partners, conocida como NABEP. Un reportaje de Reuters publicado este viernes, basado en entrevistas con 15 trabajadores, contratistas, financistas y expertos, pone a prueba esa promesa: deudas con contratistas, falta de personal e infraestructura deteriorada.
NABEP, dirigida por Alejandro Betancourt, debe cuadruplicar su producción hasta superar el millón de barriles por día, frente a unos 224.000 a mediados de octubre. Ocho de las fuentes dijeron que la empresa mantiene deudas con sus contratistas y le cuesta contratar personal y reparar la infraestructura. NABEP, por su parte, sostiene que avanza conforme a lo previsto.
Las reservas no garantizan la producción
El segundo cuestionamiento del reportaje es aritmético. Aunque los 17 yacimientos contienen unos 64.000 millones de barriles de reservas, no todo ese volumen podría desarrollarse comercialmente dentro de los plazos establecidos. Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina del Instituto Baker de la Universidad Rice, explicó a Reuters que solo unos 10.000 millones de barriles podrían desarrollarse de manera realista durante el período de 25 años que permite la legislación venezolana para proyectos petroleros, «y solo si todo se alinea». El proyecto exige además equipos, plantas eléctricas y personal especializado, escaso tras décadas de éxodo profesional. El exministro Humberto Calderón Berti ya dudó en septiembre de la continuidad del acuerdo.
Los datos de campo que Reuters recoge dibujan el tamaño del reto: cerca del 80% de los aproximadamente 4.000 pozos inactivos en la cuenca de Maracaibo requiere reparaciones, y la producción total de crudo del país se ha mantenido estancada en torno a 1,2 millones de barriles diarios, según cifras oficiales. Del otro lado, la empresa exhibe avances: pasó de unos 18.000 barriles diarios a más de 200.000 con una inversión propia de aproximadamente 1.000 millones de dólares, y funcionarios del Departamento de Estado recorrieron sus campos el 23 y 24 de octubre, con Petrozamora en un récord de 115.000 barriles diarios, según datos internos de la empresa.
El episodio del primer cargamento resume la tensión entre el anuncio y el contrato. El martes, el primer envío llegó a Texas y Trump lo calificó de «regalo» sin costo para el contribuyente, mientras NABEP explicó primero que Washington había comprado el millón de barriles a un precio considerablemente reducido y luego modificó su comunicado para alinearse con el presidente. CNN en Español desmenuzó la matemática: EE. UU. puede comprar el primer 20% de la producción a 30 dólares por barril, el costo de extracción, frente a unos 80 dólares de mercado. Machado, que el jueves dijo no haber visto el contrato, ya advirtió que el pacto «no refleja niveles de transparencia». La interina, en cambio, lo defiende. Entre la promesa del millón de barriles y los pozos por reparar, el acuerdo entró en su fase de verificación.