Geopolítica/Actualidad
España ofrece acompañar la transición venezolana tras reunirse Albares con Blanco en Madrid
El canciller español lo anunció tras su encuentro con el canciller venezolano en los márgenes de la Cumbre Iberoamericana, que se inauguró este miércoles con solo 10 de 22 líderes.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, se reunió este miércoles en Madrid con el canciller venezolano, Oliver Blanco, y anunció que el Gobierno español está dispuesto a acompañar la transición política de Venezuela. «El pueblo hermano venezolano es una parte importante de la Comunidad Iberoamericana. Le he trasladado que España está dispuesta a acompañar a Venezuela en su transición», escribió Albares al informar del encuentro, celebrado en los márgenes de la XXX Cumbre Iberoamericana.
El mensaje de Madrid
La cumbre se inauguró este miércoles por la tarde en el Teatro Real, en un acto presidido por los reyes Felipe VI y Letizia, con una asistencia limitada al máximo nivel: solo 10 de los 22 países miembros están representados por sus jefes de Estado o de Gobierno. La sesión plenaria será este jueves en la Galería de las Colecciones Reales. Venezuela está representada por Blanco: la interina, Delcy Rodríguez, no viajó a Madrid, como ya se había anunciado.
Dos lecturas del mismo encuentro
La versión oficial venezolana, recogida por Radio Mundial, presenta la reunión como una revisión de la hoja de ruta estratégica acordada en enero, con repaso de la cooperación bilateral y agradecimiento por la solidaridad española tras los sismos del 24 de junio. Blanco también se reunió en Madrid con su homólogo de Portugal, Paulo Rangel, en una agenda que busca ampliar los espacios de cooperación con Europa.
Contrapunto, en cambio, subraya el alcance político del pronunciamiento: es la primera vez que el Gobierno español expresa en público, en estos términos, su disposición a acompañar la transición. El matiz importa porque el anuncio no vino acompañado de medidas concretas, fechas ni un formato de mediación: es un ofrecimiento, no un plan. España ya había invitado a Rodríguez a la cumbre y Albares había defendido flexibilizar las sanciones europeas contra ella, una posición que sigue sin traducirse en una decisión de Bruselas. Lo que ocurra en la plenaria de este jueves dirá si el acompañamiento prometido en Madrid se convierte en gestos verificables o queda como declaración de intenciones.