Economía/Actualidad
La interina negocia $17.000 millones con multilaterales para la producción en cinco años
Delcy Rodríguez dice que la negociación está «bastante avanzada» y que el dinero irá solo a iniciativas productivas, no al consumo; todavía no hay un acuerdo cerrado ni detalles del crédito, y Venezuela arrastra una deuda de $2.500 millones con el BID.
La interina Delcy Rodríguez anunció que su gobierno negocia con organismos multilaterales un financiamiento de 17.000 millones de dólares para los sectores público y privado durante los próximos cinco años. El anuncio lo hizo el martes 3 de noviembre en la clausura del congreso anual de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), en Caracas, y lo reseñaron este miércoles la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), Descifrado y Diario Reporte, a partir de la misma intervención.
El matiz importa, porque las versiones no dicen exactamente lo mismo. AVN presenta el dinero como un financiamiento que Venezuela «recibirá» en cinco años, mientras Descifrado y Diario Reporte lo describen con más prudencia: una negociación en curso, «bastante avanzada» según la propia Rodríguez, pero sin un acuerdo cerrado. Ninguna publica los términos del crédito ni un calendario de desembolsos: la cifra, por ahora, es un anuncio y no un ingreso confirmado.
Solo producción, no consumo
La línea que Rodríguez quiso dejar clara fue el destino del dinero. «Estamos sentados con las multilaterales diciendo qué sector del área productiva debe recibir financiamiento, nosotros no queremos dar financiamiento a experiencias de consumo, queremos dar financiamiento a las iniciativas de producción», dijo ante los empresarios. Descifrado añade que la mandataria insistió en que el crédito fluya a la empresa privada, y AVN precisa el objetivo: ampliar la oferta y fortalecer la producción para incidir en la inflación no monetaria.
El antecedente que citan las tres fuentes es el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Las relaciones se retomaron el 24 de junio, tras aceptar a Calixto Ortega como gobernador por Caracas, y el 2 de octubre una delegación de BID Invest visitó Venezuela para evaluar planes de financiamiento. Su gerente general, James Peter Scriven, dijo entonces que el objetivo era escuchar a los empresarios venezolanos.
El obstáculo: $2.500 millones pendientes
Antes de que llegue un dólar nuevo, hay una cuenta vieja. Descifrado y Diario Reporte coinciden en que Venezuela mantiene una deuda acumulada de unos 2.500 millones de dólares con el BID, y que ese monto deberá empezar a reembolsarse o reestructurarse antes de que Caracas pueda acceder a nuevas líneas de crédito. AVN añade que el vicepresidente sectorial de Economía viajó a un país europeo para avanzar en el cierre, sin identificar el país ni los interlocutores.
El anuncio llega en la misma intervención en la que Rodríguez proclamó un crecimiento de 6,6% en el tercer trimestre, cifra que el barrido de la mañana ya publicó con sus reservas: preliminar y sin metodología pública. Con el financiamiento ocurre lo mismo, en mayor grado: ni siquiera hay un documento firmado que mostrar. Mientras el interinato habla de un programa hasta 2040, la oposición sigue esperando una fecha para elecciones libres, y el financiamiento se medirá por si llega a las fábricas y en qué condiciones.