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La ONU pide por 34º año el fin del embargo a Cuba, pero con 35 votos menos que en 2025 tras la presión de EE. UU.
La Asamblea General aprobó este miércoles la resolución con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. El texto no es vinculante: solo el Congreso estadounidense puede levantar el embargo.
La Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles, por trigésimo cuarto año consecutivo, la resolución que pide el fin del embargo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba. La votación fue de 130 países a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, según la agencia Petra, que cubrió la sesión en Nueva York.
El resultado es una victoria diplomática para La Habana, pero con un retroceso visible: en 2025 la misma resolución había obtenido 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones. Son 35 apoyos menos en un año, en un giro que las crónicas atribuyen a la intensa campaña de Washington para restar votos a la iniciativa cubana.
El pulso previo
El debate del martes ya había subido de tono, con interrupciones cruzadas entre la delegación cubana y la estadounidense durante la intervención del embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, según las crónicas de la sesión. La delegación cubana acusó a Washington de amenazar a otros países para cambiar su voto, una acusación que La Habana ya había lanzado días antes de la votación.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, defendió la resolución con su frase central: «Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí». Del otro lado, la delegación estadounidense pidió votar en contra, sostuvo que «no hay bloqueo» y cifró en 876 millones de dólares sus exportaciones a Cuba, según las mismas crónicas.
Lo que cambia y lo que no
El dato político del día está en las abstenciones. Alemania e Italia, que en años anteriores votaban a favor de la resolución, esta vez se abstuvieron, y varios países votaron en contra por primera vez en años, según la cobertura de la cadena canadiense CBC. El cambio deja ver hasta dónde llegó la presión estadounidense, aunque sin impedir la aprobación por amplia mayoría.
En lo práctico, sin embargo, nada cambia este miércoles: las resoluciones de la Asamblea General no son vinculantes y el embargo, vigente desde 1962, solo puede levantarlo el Congreso de Estados Unidos. La votación es, como cada año, un termómetro del aislamiento diplomático de Washington en este tema, no una orden de cumplimiento.
Para Venezuela, el resultado se sigue con atención: Cuba fue durante años el principal aliado político del chavismo y el destino de buena parte de su cooperación petrolera, y el respaldo que La Habana conserva en la Asamblea, 130 votos pese a la presión, marca el margen con el que el régimen cubano sigue moviéndose en la arena internacional.