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Trump ve «otra elección amañada» en Brasil sin mostrar una prueba, y la justicia le retiene el pasaporte a Flávio Bolsonaro
El presidente de EE. UU. cuestionó la prórroga de dos horas que pidieron los dos candidatos. El gobierno de Lula le contestó que «no se interfiere en la política de otro país». En Brasilia, el juez Alexandre de Moraes prohibió al perdedor salir del país en una investigación por lavado.
Lula ganó por más de 4 millones de votos, pero a Donald Trump le pareció sospechoso. «Francamente, pareció otra elección amañada», dijo este lunes el presidente de Estados Unidos a periodistas antes de volar a un mitin en Misisipi, según USA Today, AP y O Globo. No presentó ninguna prueba.
Su queja apunta a la decisión del magistrado del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin, que el domingo extendió dos horas la votación en los centros que seguían abiertos. «Me pareció que tenía muy mal aspecto, la forma en que se contó. La prórroga fue muy extraña», añadió Trump. Lo que no dijo es que tanto la campaña de Lula como la de Flávio Bolsonaro habían pedido más tiempo: la primera por fallas en el transporte público y la segunda por las lluvias en el sur, según AP y el g1.
«Me cae bien Lula»
Trump mezcló la sospecha con elogios. «No gobierno Brasil, gobierno Estados Unidos. Me cae bien Lula, me llevo muy bien con él», dijo, según la BBC y el g1. La Casa Blanca y el Departamento de Estado seguían sin reconocer formalmente el resultado, informaron USA Today y la BBC, mientras gobiernos de derecha de la región, como el de José Antonio Kast en Chile, ya habían felicitado al ganador.
Brasilia respondió rápido. «Totalmente equivocada», dijo el vicepresidente Geraldo Alckmin, citado por O Globo. «Primero, no se interfiere en la política de otro país. Esa es una regla básica». Celso Amorim, asesor internacional de Lula, dijo al g1 que Trump está «mal informado» y acusó a Meta de haber sido la que intentó interferir en la campaña. La empresa niega cualquier interferencia. Aun así, un diplomático brasileño le dijo a la BBC que no espera cambios inmediatos en la relación con Washington.
El perdedor, sin pasaporte
Mientras Trump hablaba de fraude, Flávio Bolsonaro recibía otra noticia. El juez del Supremo Alexandre de Moraes le ordenó entregar sus pasaportes, incluido el diplomático, y le prohibió salir del país y hablar con el abogado Willer Tomaz, según el g1, CNN y Reuters. La decisión se tomó en una investigación por presunto lavado de dinero que involucra a Tomaz y a casas de apuestas. Ambos niegan cualquier irregularidad.
El senador contó que la Policía Federal lo notificó en plena calle al salir de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, que cumple arresto domiciliario. Lo llamó «un claro intento de intimidarme» y dijo que nunca pensó en irse. Según su versión, la orden se apoyó en unas declaraciones de su hermano Eduardo, que desde Estados Unidos dijo en un pódcast que Flávio debía dejar Brasil si perdía.
La mirada desde Caracas
El contraste con Venezuela salta a la vista. En Brasil, un tribunal electoral publicó el resultado en horas y hasta el presidente del TSE, nombrado por Jair Bolsonaro, lo validó esa misma noche. El interinato, que felicitó a Lula por su «participación cívica», todavía no tiene fecha para que los venezolanos voten.