Geopolítica/Actualidad
Según el WSJ, Washington advirtió a la interina que no interfiera con Machado y a Machado que no agite la calle
The Wall Street Journal reveló una doble advertencia de la Casa Blanca: garantías para que la líder opositora actúe en Venezuela y, a la vez, contención para que no convoque manifestaciones masivas contra el interinato.
Washington envió advertencias cruzadas a los dos polos de la transición venezolana, según reveló The Wall Street Journal. Por un lado, el presidente Donald Trump y otros funcionarios de su administración comunicaron directamente a la interina, Delcy Rodríguez, que no debe interferir ni obstaculizar la presencia y las actividades políticas de María Corina Machado en Venezuela. Por el otro, funcionarios de la Casa Blanca pidieron a Machado y a su movimiento que apoyen los esfuerzos de reconciliación y se abstengan de alentar grandes concentraciones contra el interinato.
El reporte del diario estadounidense describe así la paradoja que sostiene la política de Washington: garantizar que la líder opositora pueda actuar en el terreno, mientras se preserva la estabilidad del Ejecutivo provisional, cuya cooperación considera fundamental para avanzar en sus acuerdos económicos y petroleros. Machado regresó a Venezuela el domingo 25 de octubre, tras casi un año fuera del país, y fue recibida por miles de simpatizantes en una caravana hasta Caracas, una demostración de fuerza que su equipo considera clave para exigir elecciones presidenciales.
La advertencia pública de Rubio
La segunda parte de la advertencia no quedó solo en canales privados. El secretario de Estado, Marco Rubio, dejó clara la posición estadounidense esta semana en Washington: «Si alguien intenta descarrilar ese proceso, le está haciendo un gran daño a Venezuela», advirtió, antes de asegurar que no se va a lograr una democracia mediante protestas callejeras. La frase, recogida por el Journal y por la cobertura que siguió al reporte, marca el límite que Washington quiere ponerle a la movilización opositora en esta fase de la transición.
Machado, en su primera rueda de prensa tras el regreso, ofrecida en el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello, defendió la movilización ciudadana como un mecanismo legítimo de participación y aseguró que no ha recibido invitación ni de Miraflores ni de Washington para reunirse con la interina. También celebró que Rodríguez haya reconocido que debe haber elecciones y destacó el pronunciamiento del Departamento de Estado sobre comicios en 2027, previa renovación del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral. «La fecha de la elección es la fecha de la liberación. Esto se aceleró. Vinimos a terminar la tarea», sentenció.
Una hoja de ruta sin fecha cerrada
Las fuentes coinciden en el esquema general: Washington mantiene una hoja de ruta hacia elecciones en 2027, sujeta a una fase previa de renovación de autoridades judiciales y electorales, y Machado sostiene que la transición es irreversible, organizada y pacífica. Difieren, en cambio, en el énfasis: mientras el Journal subraya la contención que Washington pide a la oposición, la rueda de prensa de Machado subraya la presión ciudadana y la urgencia de un país que sufre. La tensión entre esas dos lecturas, garantías para la líder opositora y freno a la calle, será la que defina los próximos movimientos de una transición que sigue sin calendario oficial.