Tecnología/Actualidad
Agentes de inteligencia artificial atacaron al menos 15 centros de salud de Argentina y robaron historias clínicas
La empresa de ciberseguridad CrowdStrike documentó una campaña entre mayo y agosto de 2026 en la que un programa de IA elegía los pasos del ataque y los ejecutaba casi solo: en un caso obtuvo las claves del servidor central en unos 20 minutos. La prensa argentina retomó el informe este domingo con alarma por la salud regional.
Un atacante usó agentes de inteligencia artificial para entrar en al menos 15 entidades de salud de Argentina y robar credenciales e historias clínicas de al menos una. Así lo documentó la empresa de ciberseguridad CrowdStrike en un informe del 21 de octubre que este domingo retomó la prensa argentina, preocupada por el alcance regional: la investigación también detectó actividad en Brasil y Colombia.
Lo nuevo no es que la IA ayude a escribir un virus o un mensaje de engaño, sino que, en estos casos, tomó decisiones dentro del ataque: elegía el paso siguiente, probaba una ruta, cambiaba de táctica si algo fallaba y ejecutaba comandos dentro de redes reales. En el caso argentino, el atacante montó dos agentes con Claude Code: el Supervisor elegía la tarea siguiente de un plan predefinido y el Ejecutor la llevaba a cabo. El sistema deriva del proyecto abierto PentestGPT, reconstruido con servidores y programas propios.
20 minutos hasta el servidor central
En uno de los episodios, el agente buscaba credenciales: cuando la primera técnica quedó bloqueada, cambió de estrategia por su cuenta en menos de un minuto y, en unos 20 minutos, obtuvo usuario y contraseña del servidor que administra los accesos. «Imaginate que logró alcanzar un Active Directory, un servidor por el que básicamente pasan todas las autenticaciones, en apenas 20 minutos», dijo a Clarín Marcos Ferreira, de CrowdStrike para América Latina. En otro episodio, saltó de una red vulnerada a otra en 12 minutos y medio.
CrowdStrike reconstruyó las operaciones gracias a un error de los atacantes, que dejaron expuestas sus herramientas, instrucciones y registros. La empresa no identificó a las instituciones afectadas ni precisó cuántos pacientes tienen información comprometida. También aclara un matiz: no todo fue autónomo; en algunos tramos una persona tuvo que intervenir para superar un bloqueo o empujar al sistema a seguir intentándolo.
Cuatro grupos, un mismo salto
El caso argentino es uno de cuatro grupos del informe. Otro, de habla china, atacó gobiernos en Brasil y Colombia y empresas en Brasil y Estados Unidos. Un tercero, de habla indonesia, usó 819 habilidades públicas de IA, casi todas de GitHub, contra gobiernos de Indonesia y Bangladés. El cuarto, de habla rusa, robó datos de clientes de una empresa estadounidense. Las etiquetas de idioma describen cómo operaban, no su nacionalidad.
Qué sigue
CrowdStrike concluye, con confianza moderada, que la IA vuelve accesibles operaciones ofensivas básicas que antes exigían grupos organizados, y con confianza alta que estos ataques aumentarán en volumen y sofisticación. Para hospitales de la región, el mensaje es claro: ya no basta con revisar lo que entra a la red, porque el atacante puede ser un programa que decide y actúa en minutos.