Salud y Belleza/Actualidad
Insomnio, irritabilidad y cambios en el apetito: así puede afectar a la salud el cambio al horario de invierno
España atrasó los relojes en la madrugada del domingo 25 de octubre y entró en el horario de invierno. Médicos de familia y especialistas del sueño explican por qué ese ajuste de solo una hora puede desordenar el descanso durante días y qué hábitos ayudan a adaptarse.
España volvió al horario de invierno en la madrugada del domingo 25 de octubre de 2026: a las 3:00 los relojes retrocedieron hasta las 2:00 en la Península y Baleares, y de las 2:00 a la 1:00 en Canarias. La noche tuvo oficialmente 25 horas y, desde ahora, amanecerá y anochecerá más temprano, con alrededor de nueve horas de luz al día. El cambio, que parece menor, puede alterar el descanso durante varios días porque desajusta el reloj biológico, el mecanismo interno que regula el sueño, el apetito y el estado de ánimo según la luz.
«Afecta más de lo que imaginamos porque se nos desajusta el reloj biológico», explicó Miguel Azofra, presidente de la Sociedad Riojana de Medicina de Familia y Comunitaria, en declaraciones recogidas por la Cadena SER. Entre los síntomas que destaca están el insomnio, la somnolencia durante el día, los cambios de humor o una mayor irritabilidad y la alteración del apetito. Según Azofra, en apenas una semana se vuelve a la normalidad, pero los síntomas golpean más a lactantes y niños pequeños, personas mayores y pacientes con ansiedad o trastornos del sueño.
Dormir una hora más no basta
Que la noche del cambio dure una hora más no significa recuperar automáticamente el descanso perdido: dormir más una sola noche no compensa semanas de sueño insuficiente ni noches alargadas frente al móvil.
El regreso al horario estándar tiene un punto favorable: recupera luz más temprano por la mañana, una señal potente para sincronizar el reloj biológico. El problema aparece cuando el reloj cambia pero la vida sigue igual: cenas tardías, pantallas hasta la almohada y café a destiempo.
Qué recomiendan los expertos
Para sobrellevar el ajuste, los médicos de familia recomiendan «hacer una vida lo más regular posible»: acostarse siempre a la misma hora e intentar que las comidas sean livianas para no irse a dormir con sensación de pesadez. Mantener horarios regulares de sueño y de comidas, exponerse a la luz natural durante el día y evitar las pantallas iluminadas en las horas previas a acostarse son las pautas que más repiten los especialistas del sueño.
El cambio de octubre suele ser el más llevadero de los dos que se hacen cada año, porque al reloj biológico le resulta más sencillo retrasar los horarios que adelantarlos. Aun así, si los síntomas se prolongan más de una o dos semanas o interfieren de forma importante con el día a día, los expertos aconsejan consultar con un profesional de salud en lugar de asumir que se trata solo del cambio de hora.