Salud y Belleza/Actualidad
Durvalumab con enfortumab vedotin reduce un 42 % el riesgo de muerte en cáncer de vejiga invasivo sin opción de cisplatino
El ensayo VOLGA, presentado el 24 de octubre en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica en Madrid y publicado en The New England Journal of Medicine, evaluó el esquema alrededor de la cirugía en pacientes con cáncer de vejiga músculo-invasivo que no podían recibir cisplatino o lo habían rechazado.
Un esquema con inmunoterapia alrededor de la cirugía mejoró la supervivencia en el cáncer de vejiga músculo-invasivo en pacientes que no podían recibir cisplatino o habían rechazado ese tratamiento. Los resultados del ensayo VOLGA, de fase III, se presentaron el viernes 24 de octubre de 2026 en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), en Madrid, y se publicaron al mismo tiempo en The New England Journal of Medicine.
Qué comparó el ensayo
El estudio incluyó a pacientes con cáncer de vejiga músculo-invasivo. Un grupo recibió durvalumab (Imfinzi, de AstraZeneca) antes y después de la cirugía, combinado con tres ciclos de enfortumab vedotin (Padcev, de Astellas y Pfizer) antes de operar. El grupo de comparación se sometió a la cirugía con el tratamiento estándar. Un tercer brazo añadió tremelimumab (Imjudo) a la combinación.
El durvalumab es una inmunoterapia que ayuda al sistema inmunitario a reconocer el tumor. El enfortumab vedotin es un fármaco dirigido que lleva quimioterapia a las células que expresan la proteína nectina-4. La combinación aún no está aprobada para este uso: la FDA le concedió revisión prioritaria y su decisión sigue pendiente.
Los resultados
En el análisis intermedio, la combinación redujo un 49 % el riesgo de progresión, recaída, no llegar a la cirugía o muerte. La mediana de supervivencia libre de eventos aún no se había alcanzado con la combinación, frente a 12,1 meses con el tratamiento de referencia. A los dos años, el 64 % de los pacientes con la combinación seguía vivo y sin eventos, frente al 45 % del grupo de comparación.
El beneficio también se vio en la supervivencia global: el riesgo de muerte se redujo un 42 %, y a los dos años seguía vivo el 78 % de los pacientes con la combinación, frente al 69 % del grupo de comparación. El investigador principal, Thomas Powles, señaló que, pese a una cirugía que cambia la vida del paciente, el cáncer reaparece en alrededor de la mitad de los casos. El tercer fármaco no sumó: el brazo con tremelimumab mejoró la supervivencia libre de eventos, pero su diferencia en supervivencia global no fue estadísticamente significativa. AstraZeneca describió el perfil de seguridad como manejable y sin señales nuevas.
Lo que queda por resolver
El debate que recoge la prensa especializada es si este esquema desplazará a un régimen rival ya autorizado, basado en pembrolizumab y enfortumab vedotin antes y después de la cirugía. Esa comparación directa no existe: cada esquema se probó frente a la cirugía, no entre sí. Su lugar exacto dependerá de la decisión regulatoria y de cómo los oncólogos ponderen ambos regímenes para pacientes que hoy tienen pocas opciones sin cisplatino.