Tecnología/Actualidad
Canadá se convierte en accionista de Cohere con una inversión de hasta 1.600 millones de dólares canadienses
El Gobierno canadiense anunció el 29 de octubre una inversión en etapas en la empresa de Toronto, junto a inversionistas privados como NVIDIA, Bell y Schwarz Group, a cambio de compromisos de empleo e infraestructura en Canadá.
El Gobierno de Canadá anunció el 29 de octubre que invertirá hasta 1.600 millones de dólares canadienses en Cohere, la empresa de inteligencia artificial fundada en Toronto, y que a cambio tomará una participación accionaria en la compañía. El primer ministro, Mark Carney, presentó el compromiso en Montreal como una inversión comercial, no como un subsidio: el Estado se convierte en socio de la empresa y compartirá sus resultados si la compañía crece.
La inversión se desembolsará por etapas y estará sujeta a informes periódicos sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos por Cohere. Entre ellos, la empresa deberá mantener su sede y su registro corporativo en Canadá, crear al menos 1.000 empleos técnicos en el país y destinar al menos 1.700 millones de dólares canadienses adicionales a infraestructura de cómputo en territorio canadiense antes de 2030.
El anuncio acompaña una ronda de financiamiento Serie E con la que Cohere busca recaudar hasta 7.000 millones de dólares canadienses, con una valoración cercana a los 35.700 millones. Además del Gobierno, participan el grupo alemán Schwarz, NVIDIA y Bell, entre otros inversionistas. Cohere anunció un primer cierre de esa ronda, pero no divulgó cuánto se aseguró en esa etapa ni qué porcentaje quedará en manos del Estado, un dato que todavía no se ha publicado.
Cohere desarrolla sistemas de inteligencia artificial para empresas y gobiernos, con énfasis en usos seguros y en entornos regulados. La compañía informó que sus ingresos recurrentes anuales crecieron 165 % interanual al cierre del tercer trimestre de 2026, una cifra propia que no ha sido auditada de forma independiente.
Un paso en la carrera por la soberanía tecnológica
La operación se inscribe en la apuesta de Canadá por conservar capacidad propia en inteligencia artificial frente a los grandes laboratorios de Estados Unidos y China. Al tomar una participación directa, Ottawa busca que parte del valor generado por una de sus empresas más destacadas permanezca en el país, en empleos, infraestructura y tributación, en lugar de depender solo de la inversión extranjera.
El monto anunciado es un techo, no un pago ya realizado: el desembolso completo dependerá de que se cumplan las etapas y los compromisos pactados. Tampoco se ha detallado el calendario exacto de los pagos ni las condiciones de salida del Estado, puntos que los informes periódicos deberán aclarar.