Salud y Belleza/Actualidad
La «proteína de Borges» devuelve la memoria a moscas envejecidas y abre una vía para estudiar el deterioro con la edad
El estudio, publicado en «Cell» tras seis años y 10 millones de moscas analizadas, muestra que la chaperona Funes rejuvenece los agregados de la proteína Orb2; aún falta comprobar si el mecanismo opera en mamíferos.
Un estudio internacional publicado en la revista «Cell» muestra que una proteína bautizada como Funes, en honor al personaje de Jorge Luis Borges que recordaba todo lo que veía y sentía, es capaz de devolver la memoria a moscas de la fruta de edad avanzada. El trabajo, en el que participa el Instituto de Química Física Blas Cabrera del CSIC, se realizó en la mosca «Drosophila melanogaster» y analizó los cerebros de 10 millones de ejemplares durante seis años, en ocho momentos de su vida, desde el primer día tras salir del huevo hasta los 35 días, el equivalente a un anciano.
El punto de partida es Orb2, una proteína amiloide funcional esencial para formar y mantener recuerdos a largo plazo. A diferencia de los amiloides asociados a enfermedades como el alzhéimer o el párkinson, Orb2 tiene un efecto beneficioso: participa en la consolidación de la memoria. Los investigadores reconstruyeron por primera vez la evolución estructural de sus agregados a lo largo de la vida del animal y comprobaron que, con el envejecimiento, las formas predominantes en las moscas jóvenes —que favorecen la síntesis de proteínas necesarias para consolidar recuerdos— dan paso a formas más rígidas que pierden progresivamente esa capacidad.
Funes rejuvenece los agregados y mejora la memoria
Funes pertenece a un gran grupo de proteínas llamadas chaperonas, encargadas de ayudar a otras proteínas a plegarse y adoptar su forma tridimensional, esencial para su función. Cuando los investigadores aumentaron la producción de Funes en determinadas neuronas de moscas envejecidas, los agregados de Orb2 retrocedieron hacia estados característicos de las etapas juveniles y la memoria de los animales mejoró. En sentido opuesto, al aumentar otra chaperona con funciones inversas, la CG6693, incluso las moscas jóvenes acumulaban amiloides mal plegadas y recordaban peor.
El equipo que lidera el bioquímico español Rubén Hervás, de la Universidad de Hong Kong, en colaboración con Javier Oroz, del CSIC, subraya que los resultados se obtuvieron en moscas y que todavía será necesario determinar si mecanismos semejantes operan en mamíferos. Las proteínas amiloides beneficiosas estudiadas en moscas tienen su equivalente en humanos, entre ellas la CPEB3, y el científico ha recibido un proyecto del Gobierno de Hong Kong financiado con un millón de euros para aclarar si lo descubierto en moscas también sucede en humanos.
La nota informa sobre una investigación básica y no describe un tratamiento disponible: el hallazgo abre una vía para comprender la pérdida de memoria con la edad, no una terapia para personas.