Petróleo/Actualidad
Eni arranca en Junín-5 y apunta a 200.000 barriles diarios en 2028
La italiana anunció el miércoles el inicio de operaciones en el campo supergigante de la Faja del Orinoco, menos de dos meses después de firmar el contrato con el interinato. Hoy el campo produce unos 12.000 barriles diarios, según Oil & Gas Journal, así que la meta de 2028 exige multiplicar la producción por más de 15.
La italiana Eni anunció el miércoles 28 de octubre el inicio de operaciones en Junín-5, el campo supergigante de crudo pesado de la Faja del Orinoco, y puso fecha a su ambición: la primera fase debe llevar la producción a 200.000 barriles diarios en 2028. El anuncio llega menos de dos meses después de la firma del contrato, el 2 de septiembre, en un acto en Caracas en el que estuvieron la interina Delcy Rodríguez, el consejero delegado de Eni, Claudio Descalzi, y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright.
Un contrato con operador único
Eni es la operadora única del proyecto, con responsabilidad plena sobre la gestión técnica, financiera y comercial, según el comunicado de la propia compañía. El campo, ubicado en la Faja del Orinoco, contiene 35.000 millones de barriles de petróleo certificado en sitio, una cifra que describe el crudo que yace en el yacimiento y no el que podrá extraerse con rentabilidad. El plan de la primera fase combina la rehabilitación de pozos abandonados con una campaña intensiva de perforación de pozos nuevos, apoyada en la infraestructura que ya existe en la zona.
El arranque fue posible, dice Eni, por el respaldo del Ministerio de Hidrocarburos y de PDVSA, bajo el nuevo marco contractual que en enero abrió el sector a operadores privados.
Lo que falta para llegar a 2028
La distancia entre el anuncio y la meta es considerable. Oil & Gas Journal recuerda que Junín-5 produce hoy unos 12.000 barriles diarios, de modo que alcanzar los 200.000 en 2028 supone multiplicar por más de 15 la producción actual en poco más de dos años. Weatherford, la empresa de servicios petroleros, anunció el mismo miércoles que apoyará la campaña de rehabilitación y perforación con servicios integrados, una señal de que la actividad en el campo ya empezó a contratarse, pero no de que la producción haya despegado.
Eni opera en Venezuela desde 1998, participa en el campo de gas Perla a través de Cardón IV junto a Repsol y tiene una participación del 26 % en PetroSucre, que opera el campo costa afuera Corocoro.
El contexto que el anuncio no menciona
El inicio de Junín-5 se produce mientras la transición venezolana sigue sin fecha electoral y mientras Washington mantiene su hoja de ruta por etapas: nuevo TSJ, nuevo CNE y después elecciones. Eni no menciona ese calendario en su anuncio, y tampoco precisa cuánto invertirá en la primera fase ni qué parte de la producción quedará en Venezuela. Lo que sí deja claro el comunicado es el orden de los hechos: primero el contrato de septiembre, ahora el arranque, y la producción relevante, si llega, en 2028. Hasta entonces, Junín-5 es una promesa con pozos por rehabilitar, no un flujo nuevo de crudo.