Política/Actualidad
La interina cambia de canciller: Oliver Blanco, un opositor de 35 años, promete «concordia e inclusión»
Blanco sustituye a Félix Plasencia, que pasa a la Presidencia con la misión de recuperar el oro retenido en el Banco de Inglaterra; el nuevo canciller promete una diplomacia de resultados y un cuerpo diplomático que represente a todos los venezolanos.
La interina, Delcy Rodríguez, reestructuró la primera línea de su política exterior y puso al frente de la Cancillería a un opositor de 35 años. Este jueves 29 de octubre nombró ministro de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional a Oliver Blanco, hasta ahora viceministro para Europa y Norteamérica, en sustitución de Félix Plasencia, que había asumido la Cancillería en julio. Plasencia no sale del núcleo de la política exterior: la interina lo designó director de Asuntos Internacionales de la Presidencia y le encomendó una carpeta que Caracas considera crucial, impulsar la recuperación del oro venezolano retenido en el Banco de Inglaterra, sobre cuya valoración las fuentes citadas difieren entre unos 2.000 y 4.000 millones de dólares.
El País lee el nombramiento como una señal: con este movimiento, Rodríguez emite señales de que ella también empuja la transición, y el mayor activo de Blanco en el tablero actual es no pertenecer al chavismo. Su trayectoria es corta y veloz. Con 35 años, inició su carrera política y de comunicación como asistente de Henry Ramos Allup, veterano dirigente de Acción Democrática, durante el periodo en que este presidió la Asamblea Nacional conquistada por la oposición en 2015. Tras distanciarse de la primera línea partidista, se incorporó al gabinete surgido tras la captura de Nicolás Maduro. El 23 de febrero de 2026 fue nombrado viceministro para Europa y América del Norte y cinco meses más tarde asumió el cargo recién creado de viceministro primero de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional. En febrero, al asumir la viceministerio, ya había dicho que no milita en el partido de Gobierno y abogó por una política exterior firme.
«Venezuela tiene que ser para todos»
En su primer mensaje como canciller, difundido en video en sus redes sociales, Blanco afirmó que su gestión hará «del pluralismo, la tolerancia y el respeto a los derechos humanos y la inclusión, principios fundamentales de su actuación». Dijo recibir el encargo «con profunda humildad y sentido de responsabilidad» y prometió una diplomacia orientada a la soberanía, el diálogo y el pragmatismo, con resultados concretos, y un cuerpo diplomático inclusivo que represente al conjunto de la ciudadanía sin distinciones políticas, sirviendo y escuchando «a quienes comparten nuestras ideas y a quienes tienen visiones diferentes». Cerró con una frase que resume su apuesta: «Venezuela nos necesita a todos y Venezuela tiene que ser para todos».
Tiene por delante una tarea que el propio medio que recogió su mensaje subraya: lograr que los consulados venezolanos en el exterior permitan el voto de los venezolanos, si, como dijo su jefa, «habrá elecciones». La interina, al anunciar la designación, expresó su esperanza de que el equipo fortalecido siga avanzando en los cambios y en la recuperación geopolítica de Venezuela, en ámbitos de cooperación y amistad con todos los países. Para cubrir los vacíos que deja Blanco, Rodríguez nombró viceministra para América del Norte y Europa a Marynna Saatdjian, sumó a Saúl Ameliach como viceministro de Comercio Internacional y designó primer vicecanciller a Yuri Pimentel, exministro de Comunicación con Hugo Chávez. El relevo, en suma, combina el gesto hacia afuera con la continuidad hacia adentro: un canciller opositor al frente y viejas figuras del chavismo rindiéndole cuentas.