Sociedad y Diáspora/Actualidad
«Exigir libertad no es un delito»: familiares de presos políticos rechazan que Chacao llame «confusión» al intento de impedirles grabar en la plaza Francia
El Clippve denunció que funcionarios de Seguridad Ciudadana quisieron frenar su video por las camisetas que piden liberar a todos los presos políticos. La policía municipal dice que no hay prohibición y que fue un malentendido; el comité califica esa respuesta de «revictimizante» y pide una investigación.
El discurso oficial habla de apertura y de más garantías, pero en la plaza Francia de Altamira un grupo de familiares de presos políticos tuvo que discutir con funcionarios municipales para poder grabar un video. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) denunció que el viernes 23 de octubre, cerca de la 1:00 de la tarde, agentes de Seguridad Ciudadana de Chacao intentaron impedir la grabación porque sus integrantes llevaban camisetas con el mensaje «Liberen a todos los presos políticos».
La denuncia
Según el comité, cuyos comunicados recogieron TalCual, El Nacional y AlbertoNews, los funcionarios señalaron expresamente ese mensaje como motivo, no presentaron ningún fundamento legal y alegaron «presiones» de sus superiores. Insistieron en que se fueran y, ante la negativa, dijeron que pedirían apoyo policial. En un video, una vocera contó que minutos antes otras personas habían grabado en la misma plaza sin que nadie las molestara. Al final les permitieron terminar, pero los agentes se quedaron vigilándolos.
«La apertura democrática no se mide por discursos, sino por garantías reales para expresarse, organizarse y exigir derechos sin represalias», escribió el Clippve, que pidió a los mecanismos de derechos humanos de la ONU documentar las restricciones que, según el comité, persisten en Venezuela.
La respuesta de Chacao
El director de la Policía Municipal, comisario mayor Luis Gonzalo Fernández Córdova, respondió que «en ningún caso se prohíbe la realización de grabaciones ni el uso de los espacios públicos». Atribuyó lo ocurrido a «una confusión momentánea» durante «una conversación de rutina» y aseguró que los agentes aclararon la situación de inmediato, según su pronunciamiento citado por El Nacional.
«Revictimizante»
El comité rechazó este sábado esa versión. «Lamentamos que se reduzca a un simple malentendido una actuación presenciada por testigos y registrada parcialmente en video», señaló, y consideró que la respuesta tiene «un efecto revictimizante» porque minimiza los testimonios y no anuncia ninguna investigación. Pide identificar a los funcionarios y a quién les dio las instrucciones, revisar las cámaras de la plaza, informar de los correctivos y aclarar si existe alguna norma que obligue a pedir permiso para grabar en espacios públicos.
«La libertad de expresión es un derecho, no una concesión de las autoridades», insistió el Clippve, que cerró con una consigna: «¡Exigir libertad no es un delito!».
El caso llega en plena negociación: mientras la mesa de diálogo discute garantías y el interinato habla de normalización, madres y familiares de presos políticos todavía tienen que defender en una plaza pública su derecho a decir que sus parientes siguen presos.