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Tuberculosis tras las rejas: el OVP denuncia casos en cárceles y calabozos y acusa al Ministerio Penitenciario de una «inacción» que convierte una enfermedad prevenible en muertes
La ONG no dio cifras: se basa en testimonios de familiares de presos que no consiguen tratamiento. Pide cerco epidemiológico, aislamiento y traslados sin trabas a hospitales, y anunció que llevará el caso a la ONU y al Sistema Interamericano.
La tuberculosis se cura con tratamiento, pero en las cárceles venezolanas puede matar. Esa es la denuncia que hizo este sábado el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP): hay casos en cárceles y calabozos policiales, y los presos enfermos tienen dificultades para recibir sus medicinas.
Según recogieron EFE y Monitoreamos, la organización no precisó cuántos casos hay. Dice que ha recibido testimonios de familiares de presos «que refieren» la enfermedad en sus allegados, y describe la situación como «sostenida». Para el OVP, «la inacción del Ministerio para el Servicio Penitenciario y la falta de atención médica oportuna convierte los centros de reclusión en espacios donde una enfermedad prevenible se traduce en muertes».
Lo que exige el OVP
La ONG pidió un plan sanitario inmediato. Ante cada caso sospechoso, quiere un rastreo y un cerco epidemiológico: identificar, aislar y hacer pruebas rápidas a los compañeros de celda, a los custodios y al personal de seguridad. También pide aislamiento respiratorio para los internos con síntomas y que reciban sus medicamentos.
El OVP planteó además descongestionar los penales, con ventilación natural o mecánica obligatoria, porque el hacinamiento acelera el contagio por vía aérea. Pidió un examen médico obligatorio a todo detenido al ingresar, jornadas periódicas de detección en los pabellones y medicinas e insumos de protección en las áreas de salud. Y quiere que se elimine «la traba burocrática para trasladar» a hospitales generales a los detenidos graves o con sospecha de la enfermedad.
Responsabilidad del Estado
La organización recordó que cuando el Estado priva de libertad a una persona se hace responsable de su salud y de su vida. Según el OVP, las muertes por tuberculosis bajo custodia configuran delitos de omisión de socorro. Apunta como responsables, según el caso, al Ministerio para el Servicio Penitenciario, a los directores de cárceles, a los jefes de comisarías y al personal que niegue insumos o impida traslados de emergencia.
La ONG llevará la denuncia ante Naciones Unidas, incluidos el Comité contra la Tortura, el Comité de Derechos Humanos, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos y la Relatoría sobre el Derecho a la Salud, y ante el Sistema Interamericano. A los familiares les recomendó guardar toda prueba que respalde sus reclamos.
Un patrón de muertes bajo custodia
La denuncia no llega en el vacío. En agosto, el OVP calculó que más de 8.000 personas detenidas murieron en las cárceles venezolanas en los últimos 15 años. En su informe de 2025 contó 181 muertes bajo custodia del Estado ese año, sobre todo por falta de atención médica a tiempo. El interinato presume excarcelaciones en la mesa de diálogo; la denuncia del OVP recuerda que adentro siguen quedando presos, y que algunos están enfermos.