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La fiebre de centros de datos de IA choca con la realidad: 47 grandes proyectos frenados en EE. UU.
Una investigación del Financial Times revela que al menos 47 proyectos fueron retrasados, retirados o bloqueados en 2026 por falta de electricidad, oposición de vecinos y problemas de financiación. Según Bernstein, solo el 35% de los planes luce creíble.
La carrera por construir la infraestructura de la inteligencia artificial está tropezando con la realidad. Una investigación publicada este domingo por el diario británico Financial Times revela que al menos 47 grandes proyectos de centros de datos en Estados Unidos fueron retrasados, retirados o bloqueados durante 2026.
La cifra la compiló RegLayer, una firma de inteligencia regulatoria que la llama conservadora porque solo sigue los proyectos más grandes. Los motivos se repiten: demoras para conectarse a la red eléctrica, escasez de transformadores, costos de financiación elevados y la oposición de comunidades preocupadas por el consumo de agua y energía.
El problema no es solo de permisos. La firma Bernstein estima que apenas el 35% de la cartera de centros de datos planificada en el país es «creíble», es decir, que tiene condiciones reales de construirse. Y el propio Financial Times encontró que más de 1.000 comunidades estadounidenses intentaron este año imponer moratorias u otras restricciones a este tipo de infraestructura.
Los números ayudan a entender el tamaño del choque. El economista Stijn Van Nieuwerburgh, de Columbia, calcula para la institución Brookings que EE. UU. podría gastar más de 10 billones de dólares en infraestructura de IA entre 2025 y 2032: cerca del 3,6% del PIB anual. Es una escala mayor que la de los ferrocarriles del siglo XIX y más del triple que la de la expansión de internet entre 1996 y 2003.
Pero los anuncios van por delante de las obras. Nscale tenía en agosto 25.000 chips avanzados funcionando frente a los casi 500.000 que planea, y Anthropic puede salirse de su acuerdo de 45.000 millones de dólares en Virginia Occidental si no se cumplen los plazos. Nebius necesita unos 250.000 millones de dólares para sus 5 gigavatios planeados y ha financiado apenas una quinta parte. SB Energy, de SoftBank y respaldada por OpenAI y Nvidia, aún no termina un centro de datos, necesita unos 174.000 millones de dólares y retrasó su salida a bolsa. Y las acciones de CoreWeave cayeron casi 25% en una semana.
¿Por qué importa? El cuello de botella de la IA ya no está en los chips, sino en los permisos, la electricidad y el crédito. Eso le da poder de negociación a las empresas eléctricas, a los gobiernos locales y a los prestamistas, y pone en duda la velocidad a la que la IA puede seguir creciendo.
¿Qué sigue? Una consolidación: The Information reportó que ejecutivos del sector esperan que solo entre siete y diez «neoclouds» —las nuevas nubes para IA— sobrevivan en unos años, de los cientos que hay hoy. Gartner pronostica que más del 80% dejará de operar de forma independiente antes de 2030.