Tecnología/Actualidad
China propone controlar la exportación de 23 tecnologías de inteligencia artificial
Pekín pone candado a los cimientos de su IA (modelos, agentes y centros de cómputo), pero deja abierta la puerta que más usa el mundo: el acceso por internet.
El Ministerio de Comercio de China propuso este viernes añadir 40 tecnologías a su catálogo de exportaciones prohibidas o restringidas. De ellas, 23 son de inteligencia artificial, según Reuters. El resto corresponde a biomedicina y energía solar.
La lista de IA abarca modelos, agentes inteligentes y clústeres de cómputo, los tres pilares de la industria china del sector. Según Bloomberg, recogido por The Straits Times, incluye también el diseño de chips de 14 nanómetros o más avanzados. Las restricciones alcanzarían los pesos y el código fuente de los modelos que superen ciertos umbrales: por ejemplo, los entrenados con "datos importantes" y con al menos 2 billones de parámetros, o los que figuren entre los diez mejores del mundo.
La consulta pública está abierta hasta el 15 de noviembre; después se publicará la versión final. Mientras tanto, desde este viernes rige un registro previo obligatorio para ciertas transferencias de tecnología al exterior, incluidas las operaciones en curso.
El ministerio aseguró que se trata de una medida "rutinaria" que no apunta a ningún país. Llega, sin embargo, en plena rivalidad con Estados Unidos y pocas semanas después de una tregua comercial entre ambos, que la propuesta pone a prueba, según The National.
Hay un matiz clave: Reuters informa que las reglas excluyen el acceso a los modelos mediante API, sitios web, aplicaciones y plataformas de software como servicio, y también la tecnología ya publicada como código abierto o en artículos académicos. Eso permitiría a empresas como DeepSeek o Alibaba seguir expandiéndose en el exterior.
Para América Latina, la lectura de ÁCENTARIO es que, en principio, nada cambia para quien usa modelos chinos por internet o descarga versiones abiertas, que es como se usan sobre todo en la región. Lo que podría complicarse es instalar en servidores locales los modelos chinos más avanzados o licenciar su tecnología, algo que quedaría sujeto a permisos de Pekín. El alcance real dependerá del texto final.