Petróleo/Actualidad
Machado cuestiona el acuerdo petrolero del interinato con EE. UU.: «No refleja la transparencia que la sociedad venezolana quiere»
En su primera rueda de prensa en Caracas, la líder opositora puso la lupa sobre el pacto firmado en agosto que entrega a Washington el manejo del 20 % de las reservas por 25 años, y lo contrastó con las cuentas del interinato.
María Corina Machado convirtió el petróleo en el primer frente de su regreso. En su primera rueda de prensa en Caracas, este jueves en la Universidad Católica Andrés Bello, la líder opositora cuestionó la transparencia del acuerdo petrolero que el gobierno interino de Delcy Rodríguez firmó con Estados Unidos en agosto, el pacto que estructura la explotación de las reservas venezolanas durante los próximos 25 años.
«Este acuerdo no refleja los niveles de transparencia que la sociedad venezolana quiere», afirmó Machado, según recogió Minuto60 con información de AFP. El acuerdo, anunciado por la interina, otorga a Estados Unidos el manejo del 20 % de las reservas petroleras de Venezuela, con vigencia de 25 años y cobertura sobre 17 campos estratégicos, entre ellos bloques de la Faja del Orinoco. Rodríguez aseguró al presentarlo que Venezuela conservaría «la propiedad y la soberanía sobre sus recursos» y calculó que, con el barril a 65 dólares, el país recibiría en tributos unos 209.000 millones de dólares.
Una crítica que viene de atrás
No es una objeción nueva. CNN recordó que Machado ya había puesto la mira sobre los contratos de explotación firmados por el gobierno de Rodríguez: en septiembre sostuvo que Estados Unidos «es el socio principal que Venezuela necesita» para desarrollar la producción petrolera, pero criticó que los acuerdos del sector, con grandes promesas de inversión, se firmen con un «régimen ilegítimo». En las últimas semanas, antes de volver, había vuelto a cuestionar esos contratos.
El volumen en juego ayuda a entender la disputa: el pacto de agosto entrega a Washington el control sobre 65.000 millones de barriles, según la cobertura de CNN sobre el anuncio, en un país cuya industria —como ha contado este diario— tiene contratos firmados pero apenas un tercio de sus pozos activos.
Transparencia como bandera
La objeción de Machado no es al socio, sino al procedimiento: acuerdos de esa magnitud, firmados por un gobierno que su movimiento considera de transición y sin mandato electoral, deberían esperar a un gobierno electo y rendir cuentas públicas. Su rueda de prensa, en la que también insistió en elecciones presidenciales en 2027 dentro del plan de tres fases de Washington, dejó así dos mensajes en paralelo: alineamiento con la Casa Blanca en la ruta política y distancia frente a los negocios petroleros del interinato.
Por ahora, el interinato no ha respondido a la objeción de fondo: defendió el acuerdo al anunciarlo como un instrumento de ingresos para el país y ha sostenido que la soberanía sobre el recurso no se negocia. La pregunta que Machado dejó sobre la mesa —quién firma, por cuánto tiempo y con qué controles— queda abierta para la negociación que viene.