Salud y Belleza/Actualidad
Cinco laboratorios no hallaron efectos duraderos de la psilocibina en ratones
Cinco laboratorios de Berkeley, UCSF y Stanford aplicaron el mismo protocolo, con una dosis única de 2 mg/kg, y publicaron el 2 de noviembre en «Nature Neuroscience» que, a las 24 horas, no hubo reducciones reproducibles de conductas asociadas a la ansiedad o la depresión ni cambios en la interacción social. Los efectos agudos, en cambio, sí se replicaron. El trabajo es en ratones y no resuelve si
Cinco laboratorios que aplicaron exactamente el mismo experimento llegaron a la misma conclusión incómoda: en ratones, una dosis única de psilocibina no produjo cambios de conducta duraderos al día siguiente. El trabajo, publicado el 2 de noviembre en la revista «Nature Neuroscience» por investigadores de la Universidad de California en Berkeley, la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y la Universidad de Stanford, buscaba establecer qué efectos del compuesto psicodélico, presente en algunos hongos, son realmente reproducibles cuando distintos equipos repiten el mismo protocolo.
El consorcio, bautizado Psy-BAANC, alineó dosis (2 miligramos por kilogramo, por vía intraperitoneal), cepa (ratones C57BL/6J), edades (alrededor de 10 a 14 semanas), ambos sexos y momentos de evaluación. Cada experimento reunió unos 200 animales entre los cinco laboratorios. Al combinar los datos, no apareció ninguna reducción reproducible de conductas asociadas a la ansiedad o la depresión a las 24 horas de la dosis, ni efectos sobre las respuestas de miedo, la interacción social o el aprendizaje de extinción del miedo. Tampoco hallaron evidencia de que la psilocibina reabriera un periodo crítico para el aprendizaje de recompensa social en ratones adultos, como habían sugerido estudios anteriores.
Los efectos inmediatos, en cambio, sí se replicaron en todos los laboratorios: a los 10 minutos de la inyección, los ratones mostraron más ansiedad y evitación, junto a una menor expresión del miedo, y la respuesta de sacudida de cabeza fue universal. Dos laboratorios aislados sí vieron un efecto significativo en uno de los dos ensayos habituales para evaluar antidepresivos en ratones, pero al agrupar los datos ese efecto desapareció, un recordatorio de que un resultado positivo en un solo experimento pequeño puede sesgar la literatura.
Los autores subrayan los límites del hallazgo. Las pruebas de conducta en roedores no equivalen a diagnósticos humanos, y una sola dosis, una sola vía y un solo modelo no representan todos los protocolos posibles. Tampoco cuestionan los ensayos clínicos preliminares en personas: la investigadora Odilia Lu, coautora principal, advirtió que no debe interpretarse como una conclusión de que la psilocibina no funciona en humanos. El valor del estudio, apuntan los investigadores, está en identificar qué mediciones sí son sólidas — como la sacudida de cabeza y la supresión aguda del miedo — sobre la que estudiar el mecanismo cerebral del compuesto, y frenar una expectación que corre por delante de la ciencia. La nota informa sobre un estudio en animales; no describe un tratamiento ni sustituye la orientación de un profesional de salud.