Internacionales/Actualidad
La jueza Torres deja intacto el calendario del juicio a Maduro: audiencia el 17 de diciembre y juicio el 14 de junio de 2027
En su primera orden tras asumir el caso, la magistrada del Distrito Sur de Nueva York ratificó todas las decisiones, plazos y comparecencias fijadas por el fallecido juez Hellerstein.
La jueza federal Analisa Torres, del Distrito Sur de Nueva York, emitió este jueves 29 de octubre su primera orden en la causa contra Nicolás Maduro y Cilia Flores y dispuso que todo siga como estaba: todas las directrices, plazos y comparecencias programadas, incluida la fecha del juicio, establecidas por el fallecido juez Alvin K. Hellerstein, «permanezcan plenamente vigentes y surtan todos sus efectos».
Torres asumió el expediente el miércoles 28 de octubre, el mismo día en que falleció Hellerstein, quien había dirigido la causa desde marzo de 2020 y murió a los 92 años. En su orden, la magistrada dejó constancia, «con profunda tristeza», del fallecimiento de su antecesor, y explicó que revisó el expediente y el calendario procesal antes de pronunciarse. La información fue divulgada por el abogado venezolano Nizar El Fakih, quien publicó una traducción al español del documento firmado por la jueza.
Qué queda en pie
La orden instruye a las partes a cumplir estrictamente el calendario procesal vigente, salvo que sea modificado mediante una nueva orden del tribunal. Entre las actuaciones pendientes figura una audiencia fijada para el 17 de diciembre, relacionada con los planteamientos de las defensas para desestimar cargos, y el juicio con jurado permanece programado para el 14 de junio de 2027.
Maduro y Flores enfrentan acusaciones federales relacionadas con narcoterrorismo, importación de cocaína, armas y conspiración para cometer torturas, cargos de los que ambos se declararon no culpables durante sus comparecencias ante la justicia estadounidense. El proceso se encuentra en una fase de presentación y discusión de recursos, y la decisión de Torres busca, según sus propias palabras, «garantizar una administración de justicia ordenada y eficiente, y evitar cualquier perjuicio, alteración o incertidumbre».
Por qué importa que nada se mueva
El cambio de juez en una causa de este tamaño podía abrir la puerta a dilaciones, revisiones de plazos o un nuevo calendario. La primera señal de Torres fue la contraria: continuidad total. Ni la fecha del juicio ni las audiencias ni los plazos de presentación de solicitudes se tocan, y cualquier cambio dependerá exclusivamente de una nueva decisión del tribunal.
Para las defensas, eso significa que el 17 de diciembre sigue siendo la cita clave antes del juicio; para la Fiscalía, que el cronograma que heredó de Hellerstein se mantiene intacto. La causa, una de las más seguidas por la comunidad internacional, entra así en su nueva etapa con la misma hoja de ruta que tenía antes de la muerte del juez que la condujo durante más de seis años.