Salud y Belleza/Actualidad
Un año más de escuela redujo los diagnósticos de demencia décadas después, según un estudio en PNAS
Una reforma británica de 1972 que obligó a quedarse en la escuela hasta los 16 años dejó una huella medible medio siglo después: entre más de 100.000 participantes del UK Biobank, la incidencia de alzhéimer y demencia bajó 0,88 puntos porcentuales, con el efecto más marcado en personas con alto riesgo genético.
Un año adicional de escuela secundaria redujo los diagnósticos de demencia medio siglo después. Esa es la conclusión de un estudio publicado el 23 de octubre en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), que aprovechó una reforma educativa británica como experimento natural para separar el efecto de la escolaridad de otros factores sociales y económicos.
Una reforma que dividió a los nacidos en 1957
La clave del trabajo está en una reforma de 1972 en Inglaterra, Escocia y Gales que elevó de 15 a 16 años la edad mínima para dejar la escuela. Los nacidos el 1 de septiembre de 1957 o después tuvieron que quedarse un año más; los nacidos días antes pudieron irse a los 15. Esa línea tan nítida permitió comparar a personas casi idénticas salvo por ese año extra de clase. La reforma aumentó en 14 puntos porcentuales la proporción de alumnos que permanecían en la escuela hasta los 16 años.
Los investigadores, encabezados por Silvia Barcellos, de la Universidad del Sur de California y la Universidad de Wisconsin-Madison, analizaron datos de más de 100.000 participantes del UK Biobank. Tomaron los diagnósticos registrados hasta diciembre de 2022, cuando los mayores cumplieron 65 años, a partir de historiales, registros hospitalarios y registros de defunción.
Un efecto pequeño en puntos, grande en contexto
El resultado central es que ese año adicional redujo la incidencia de alzhéimer y demencias relacionadas en 0,88 puntos porcentuales durante los 50 años siguientes. Los autores y los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), que financiaron el trabajo, subrayan que es un efecto grande porque las tasas de demencia a los 65 años todavía son bajas. La señal fue más intensa entre participantes con variantes genéticas de alto riesgo.
El estudio también vinculó la reforma con mejoras socioeconómicas y de salud, vías posibles de esa protección, sin identificar un mecanismo único. La cautela principal es la edad: el seguimiento se detiene a los 65 años, así que, al envejecer la cohorte, las diferencias podrían ampliarse o reducirse. El equipo seguirá observándola.
En qué coinciden y en qué difieren las fuentes
Los NIH y MedicalXpress coinciden en los hechos centrales: reforma de 1972, corte del 1 de septiembre de 1957, muestra de más de 100.000 personas y caída de 0,88 puntos. Difieren en el énfasis: los NIH destacan el diseño que permite hablar de causa y no solo de asociación; MedicalXpress detalla la comparación entre nacidos a ambos lados de la fecha. HealthDay coincide en la magnitud y en la cautela sobre el límite de edad. La nota no presenta la escuela como tratamiento: describe un efecto estimado en una población concreta, con seguimiento hasta los 65 años.