Petróleo/Actualidad
Venezuela ya es el segundo proveedor de petróleo de EE. UU.: 127,5 millones de barriles entre enero y agosto, según la EIA
Con datos oficiales estadounidenses, los envíos crecieron 236% frente a 2025 y solo en agosto sumaron 21,94 millones de barriles; el 88,3% fue crudo pesado para las refinerías del Golfo de México.
Venezuela se convirtió en 2026 en el país que más incrementó sus exportaciones petroleras hacia Estados Unidos, hasta consolidarse como el segundo proveedor de crudo de ese mercado, solo por detrás de Canadá. De acuerdo con las cifras oficiales de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA), entre enero y agosto de 2026 los envíos venezolanos alcanzaron un total acumulado de 127,54 millones de barriles, frente a los 37,96 millones reportados en el mismo periodo de 2025. El salto representa un incremento neto de 89,58 millones de barriles, equivalente a un crecimiento del 236%. Solo en agosto, las ventas tocaron los 21,94 millones de barriles, con un alza interanual del 1.720%, y afianzaron a Venezuela en el segundo lugar de la lista global de suplidores energéticos de Washington.
Quién compra y qué compra
El repunte vino acompañado de una ampliación acelerada de la cartera de clientes: de 7 compradores en 2025 se pasó a 12 corporaciones en 2026. Las adquisiciones las encabeza Valero, con 44,31 millones de barriles, seguida por Phillips 66, con 15,26 millones, y Chevron, con 14,74 millones, además de la estatal estadounidense Paulsboro Refining. Como hito del año, los medios destacan el regreso operativo de Citgo, que volvió a procesar crudo venezolano tras años de parálisis regulatoria y acumuló 14,54 millones de barriles en lo que va de año. Del volumen total exportado, el 88,3% correspondió a petróleo crudo pesado, unas 112,62 millones de barriles, indispensable para la dieta de las refinerías del Golfo de México, mientras el 11,7% restante comprendió derivados pesados, aceites no terminados, propano y un incremento del 969% en combustible para aviación.
Dos fotografías del mismo despegue
Los cálculos con datos preliminares de la EIA permiten seguir la racha en dos fotografías compatibles. La primera, con corte en agosto, suma 127,54 millones de barriles y un promedio anual de 458.000 barriles diarios en las primeras semanas de octubre, según el reporte de esa fecha. La segunda, con corte en la semana terminada el 23 de octubre, eleva el acumulado a 136,7 millones de barriles, un volumen que ya supera el total enviado durante 2024 y 2025 juntos, con un promedio en lo que va de año de 464.000 barriles diarios y 27 semanas consecutivas como segundo mayor proveedor, tras desplazar a Arabia Saudita, cuyas exportaciones han enfrentado dificultades logísticas en medio del conflicto en Irán. En la semana del 23 de octubre, Venezuela envió aproximadamente 4,3 millones de barriles, equivalentes a 618.000 barriles diarios, y el promedio móvil de cuatro semanas se situó en 567.000 barriles diarios. El dato que falta, y que ningún cálculo con cifras preliminares puede dar, es cuánto de ese torrente de crudo se traduce en ingresos que lleguen a la economía venezolana más allá de las refinerías del Golfo.