Petróleo/Actualidad
Chevron acelera con 7.000 millones en Venezuela y Exxon pide cautela: «con una pizca de sal»
Wirth promete duplicar la producción a 600.000 barriles diarios en 2031 con un programa autofinanciado; Woods, en la llamada de resultados del viernes, dice que aún faltan reformas y que Exxon no tiene prisa tras dos nacionalizaciones.
Las dos mayores petroleras de Estados Unidos llegan al mismo país con estrategias opuestas. Chevron acelera su apuesta en Venezuela con un plan de más de 7.000 millones de dólares en cinco años para duplicar su producción, de 300.000 a 600.000 barriles diarios en 2031. ExxonMobil, en cambio, volvió a pedir cautela este viernes y recomendó tomar con «una pizca de sal» los informes sobre su posible regreso, al sostener que todavía faltan reformas fiscales y legales antes de comprometer capital.
El contraste se hizo visible en los resultados del tercer trimestre. ExxonMobil ganó 15.413 millones de dólares en el trimestre, un 104% más interanual. Chevron obtuvo un beneficio neto de 9.924 millones, un 177% más que en el mismo período de 2025. Ambas operaron sus refinerías a plena capacidad, beneficiadas por los márgenes de refino y la alta demanda de diésel.
La ventaja de no haberse ido nunca
El plan de Chevron, anunciado el 2 de septiembre tras nuevos acuerdos con el Gobierno venezolano, contempla mejores condiciones fiscales, comerciales y legales, además de derechos de explotación adicionales en la Faja del Orinoco. Su director ejecutivo, Mike Wirth, sostuvo que los términos contractuales son «mucho más competitivos», con cláusulas de estabilidad política y arbitraje internacional comparables con las que Chevron utiliza en otros países.
Wirth atribuyó parte de su ventaja a que Chevron es la única empresa incumbente en el terreno: negoció un acuerdo con el gobierno de Maduro, nunca abandonó el país y hoy es el mayor productor privado de petróleo en Venezuela. También destacó que el programa será «autofinanciable» después de las inversiones iniciales. Otro cambio que subrayó es que Chevron, y no PDVSA, controlará el flujo del petróleo que produzca, además de las regalías y los impuestos que pague al Gobierno venezolano.
La cautela de Exxon
El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, respondió en la llamada de resultados del viernes a los informes publicados hace un mes sobre la posibilidad de que Exxon estuviera cerca de firmar un memorando para explorar inversiones en campos venezolanos. Advirtió contra la «euforia» y aseguró que Exxon «finalmente tendrá un papel», cuando llegue el momento adecuado. Su postura, dijo, no ha cambiado desde enero, cuando afirmó ante la Casa Blanca que Venezuela era «no invertible» en las condiciones de ese momento.
«Va a requerir cambios sustanciales en la forma en que históricamente se han hecho las cosas en Venezuela. Hay avances en esas áreas», dijo Woods sobre las modificaciones en los marcos fiscal y legal. La empresa ha visto nacionalizados sus activos en Venezuela en dos ocasiones, la más reciente en 2007. Continental Resources firmó el mes pasado un memorando con PDVSA para desarrollar un área de la Faja del Orinoco, y BP y Shell planean invertir en campos de gas en alta mar cerca de Trinidad y Tobago. La producción nacional pasó de menos de un millón de barriles diarios a más de 1,2 millones en octubre, lejos del máximo histórico de casi cuatro millones de hace décadas.